El técnico del Mallorca, Luis García, ha dedicado un abrazo y palabras de cariño al extremo Jan Virgili durante el entrenamiento en Marbella, en un intento por retenerle ante el interés de otros clubes.
El Mallorca se encuentra concentrado en el Marbella Football Center para preparar la próxima temporada, y el entrenador Luis García está dejando claras sus intenciones con uno de los talentos más prometedores de la plantilla: Jan Virgili. Este martes, durante la sesión de trabajo sobre el césped del complejo deportivo marbellí, el técnico asturiano se mostró especialmente afectuoso con el extremo catalán, a quien abrazó y dedicó unas palabras en privado. Virgili respondió con una amplia sonrisa antes de incorporarse al grupo.
El gesto no es casual. En el vestuario del Mallorca saben que la continuidad de Virgili, de 20 años recién cumplidos, es una de las grandes incógnitas del mercado de fichajes. El club balear quiere retenerle a toda costa, pero el jugador tiene una cláusula de rescisión de 12 millones de euros que el Barcelona podría ejecutar por solo siete millones, según las condiciones pactadas. Además, otros equipos de Primera División siguen de cerca al atacante, que se siente tentado por la posibilidad de jugar en la máxima categoría.
El portero Arnau Tenas, compañero de Virgili, confesó recientemente a los periodistas: "Le he dicho ochenta veces que se quede". Una frase que refleja el sentir general del vestuario, donde consideran que un jugador de sus características puede ser diferencial en Segunda División. El Mallorca, que milita en la categoría de plata, necesita mantener a sus mejores piezas para aspirar al ascenso.
El entrenamiento en Marbella forma parte de la pretemporada del conjunto bermellón, que busca crear un grupo compacto y con armonía. Luis García, conocido por su trato cercano con los jugadores, saluda uno a uno a sus pupilos en cada sesión, pero este martes el gesto con Virgili fue especialmente significativo. El técnico asturiano sabe que la clave del éxito está en construir un equipo unido desde el primer momento.
Para la afición del Málaga, que sigue con interés los movimientos del Mallorca por la cercanía geográfica y los lazos históricos entre ambos clubes, la situación de Virgili es un aliciente más para seguir la pretemporada en la Costa del Sol. El Marbella Football Center, situado en la localidad malagueña, se ha convertido en un punto de encuentro para equipos que buscan buenas condiciones de entrenamiento.
De momento, la incógnita sobre el futuro de Jan Virgili sigue abierta. El Mallorca espera que el cariño mostrado por el entrenador y los compañeros incline la balanza a su favor, pero el mercado de fichajes aún no ha cerrado y las ofertas pueden llegar en cualquier momento. Lo que está claro es que, por ahora, el extremo sigue disfrutando del día a día en Marbella con la sonrisa que le ha devuelto Luis García.

