Tras una pretemporada marcada por las tensiones en Bad Häring, el Mallorca ha iniciado su stage en el Marbella Football Center con un ambiente renovado y siete caras nuevas. El equipo, ahora en Segunda División, busca unidad bajo las órdenes de Luis García.
El Mallorca ha cambiado el chip en su pretemporada. Después de las caras largas y los conflictos internos que marcaron la concentración en Bad Häring (Austria) el año pasado, el equipo bermellón ha encontrado en Marbella el escenario ideal para reconstruirse. El Marbella Football Center acoge desde hace unos días a la plantilla, que afronta su stage con un ambiente distendido y optimista, muy alejado del vivido en la anterior pretemporada.
La decisión de trasladar la concentración a la Costa del Sol responde, según fuentes del club, a un cambio de estrategia tras el descenso a Segunda División. La pretemporada en Marbella tiene un coste menor que la de Austria, pero lo más importante, según coinciden los jugadores y el cuerpo técnico, es que el grupo se está uniendo desde el primer día. Los 26 grados que marca el termómetro en la zona no han impedido que los entrenamientos se desarrollen con intensidad y buen humor.
La llegada de siete nuevos fichajes ha inyectado savia nueva a la plantilla. El último en incorporarse ha sido Arnau Tenas, portero cedido por el FC Barcelona, que aterrizó en el hotel de concentración mostrando un gran carisma. Precisamente, Tenas fue uno de los protagonistas de la sesión de este domingo, cuando sus compañeros le recibieron con collejas y bromas por su reciente incorporación, en un gesto que refleja la buena sintonía del vestuario.
El ambiente contrasta con el del verano pasado, cuando la plantilla arrastraba comportamientos tóxicos. Según fuentes internas, el entonces entrenador Jagoba Arrasate estuvo discutido por una parte del plantel desde la primera sesión de verano. Problemas como los de Pablo Maffeo y Cyle Larin, que querían abandonar el equipo, o el ruido en torno al futuro de Samu Costa, no se están repitiendo. Ahora, el mensaje que se quiere transmitir es el de continuidad de las piezas importantes y la importancia de la llegada de nuevos talentos.
El Mallorca ya ha disputado su primer amistoso de la pretemporada, una victoria por 3-0 ante el Al-Fateh saudí. El equipo sigue preparándose bajo las órdenes de Luis García, que ya ha empezado a imprimir su sello. En la sesión de este domingo, posterior al partido, los jugadores comenzaron en el gimnasio y después alternaron carrera continua con rondos más amenos. La única ausencia fue la de Arnau Puigmal, con molestias en el gemelo, de un grupo de 27 jugadores.
La directiva, con el CEO de Fútbol, Pablo Ortells, y el propietario Andy Kohlberg presentes en Marbella, sigue trabajando en nuevas incorporaciones. Ortells se mostró muy satisfecho tras presenciar en directo los primeros minutos del 'sello Luis García'. La idea es reforzar la plantilla con jugadores que encajen en el nuevo proyecto, que apuesta por la unidad y el compromiso.
Para los aficionados del Mallorca, el cambio de aires supone una esperanza. Tras varias temporadas en las que algunas piezas parecían más pendientes de la puerta de salida que de defender el escudo, la pretemporada en Marbella está sirviendo para recuperar la ilusión. El equipo completará su stage en la Costa del Sol antes de regresar a la isla para afrontar los últimos amistosos y el inicio de la liga en Segunda División.
El buen ambiente se ha notado también en los entrenamientos, donde las risas y los gestos de complicidad entre los jugadores son constantes. Los medios desplazados desde Baleares han podido presenciar cómo los veteranos, como Jan Virgili, que cumplió 20 años, recibieron collejas y bromas de sus compañeros. Un ambiente que, según los más veteranos, no se veía desde hace tiempo en el vestuario mallorquinista.
La próxima cita del Mallorca será un nuevo amistoso, aún por confirmar, antes de regresar a Palma. La directiva espera cerrar algún fichaje más antes del inicio de la competición oficial. Mientras tanto, la plantilla sigue trabajando en Marbella con la mirada puesta en el objetivo de regresar cuanto antes a Primera División.

