El conjunto amarillo afronta su última semana de pretemporada en Marbella con dos partidos amistosos, sesiones de entrenamiento y un fin de semana de descanso antes de regresar a la Isla.
La UD Las Palmas encara la recta final de su concentración estival en Marbella. El equipo que dirige Rubén de la Barrera tiene por delante cinco días de trabajo antes de poner rumbo a Gran Canaria, donde preparará el Trofeo Carranza y el inicio de LaLiga Hypermotion.
La plantilla amarilla completará este miércoles una sesión matinal a las 8.30 horas, tras la cual disfrutará de la tarde libre. Será un respiro en medio de una semana cargada de actividad, que comenzó el martes con un entrenamiento tempranero y el partido frente al Leiria.
El jueves regresarán las dobles sesiones: los futbolistas se ejercitarán por la mañana y volverán al trabajo a las 18.00 horas para ultimar la preparación del cuarto amistoso de la pretemporada. Ese encuentro se disputará el viernes a las 10.00 horas ante el Neom SC, un club saudí que representa a una ciudad aún en construcción.
Tras el duelo del viernes, los grancanarios regresarán a la Isla por la tarde. El fin de semana será de descanso total, sin entrenamientos programados, para que los jugadores recuperen fuerzas antes de afrontar la recta final de la pretemporada en Barranco Seco.
El próximo gran compromiso será el Trofeo Carranza, que Las Palmas disputará el sábado 8 de agosto ante el Cádiz. Aunque no está confirmado si habrá algún amistoso adicional, el equipo ya tiene marcada en rojo la fecha del 16 de agosto, a las 20.30 horas, cuando debutará en LaLiga Hypermotion frente al Albacete. Ese partido tendrá un aliciente especial para Jefté Betancor, que se enfrentará a su ex equipo.
La estancia en Marbella ha servido a la UD Las Palmas para adquirir fondo físico y asimilar los conceptos tácticos que Rubén de la Barrera quiere implantar. El técnico gallego ha aprovechado las instalaciones marbellíes para trabajar la intensidad y la cohesión del grupo, aspectos clave de cara a una temporada exigente en Segunda División.
Para los aficionados canarios, la vuelta del equipo a la Isla supondrá la posibilidad de seguir de cerca los últimos ensayos antes del inicio liguero. El stage en Marbella ha sido una oportunidad para que la plantilla se prepare en un entorno tranquilo y con buenas condiciones, lejos de las distracciones de la rutina diaria.
La planificación de la semana refleja la búsqueda de equilibrio entre carga de trabajo y recuperación. Tras el intenso tramo de pretemporada, los jugadores dispondrán de un fin de semana completo para desconectar y recargar energías, antes de encarar la última fase de la preparación.
El Trofeo Carranza servirá como test de alto nivel ante un rival de la misma categoría, el Cádiz, mientras que el debut liguero contra el Albacete marcará el inicio real de la competición. La UD Las Palmas aspira a llegar en óptimas condiciones a esa cita, y el trabajo realizado en Marbella es un paso fundamental en ese camino.
La concentración en la Costa del Sol ha sido una constante en las pretemporadas del club amarillo, que valora las instalaciones y el clima de la zona para realizar una puesta a punto exigente. Este año, además, ha permitido al equipo medirse a rivales de distintos estilos, como el Leiria portugués y el Neom saudí, lo que enriquece la preparación.
Con la vuelta a la Isla, la UD Las Palmas iniciará la cuenta atrás para el Trofeo Carranza y el arranque de la Liga. Los próximos días serán clave para definir el once tipo y ajustar los últimos detalles tácticos, con la mirada puesta en el objetivo de comenzar la temporada con buen pie.

