El Hospital Vithas Xanit Internacional, en Benalmádena, suma donanemab y lecanemab, dos tratamientos intravenosos que ralentizan la progresión del alzhéimer en fases iniciales. El Sistema Nacional de Salud rechazó financiarlos.
El Hospital Vithas Xanit Internacional, en Benalmádena, ha incorporado a su cartera de tratamientos donanemab y lecanemab, dos fármacos intravenosos que actúan sobre la proteína beta amiloide y que permiten ralentizar la progresión de la enfermedad de alzhéimer en pacientes seleccionados en fases iniciales. La información, avanzada por Diario Sur, detalla que estas terapias se ofrecerán al margen de la financiación pública, ya que el Sistema Nacional de Salud rechazó costearlas.
El neurólogo José Antonio Reyes, especialista del centro e integrante del Instituto de Neurociencias Vithas, señala que estos tratamientos suponen un cambio en el abordaje de una enfermedad para la que hasta ahora no existían terapias capaces de modificar parcialmente su evolución.
«Por primera vez disponemos de un tratamiento intravenoso que puede frenar parcialmente la progresión de la enfermedad de alzhéimer en fases de deterioro cognitivo leve y en fases de demencia leve»
Los dos medicamentos actúan sobre la acumulación de la proteína beta amiloide en el cerebro, uno de los procesos relacionados con el desarrollo del alzhéimer. Al eliminar parte de esa proteína, consiguen ralentizar la velocidad a la que avanza el deterioro cognitivo en determinados pacientes. El objetivo no es curar la enfermedad ni detener su evolución por completo.
«Estos tratamientos no van a curar la enfermedad ni a detenerla por completo, sino a ralentizarla de forma leve o moderada»
Esa ralentización puede permitir que los pacientes mantengan durante más tiempo su independencia, autonomía y calidad de vida. No todas las personas con alzhéimer son candidatas: la indicación exige una valoración neurológica completa y unos criterios clínicos concretos. Además, son terapias con riesgos potencialmente graves que requieren un seguimiento estrecho.
«Los pacientes deben ser seleccionados cuidadosamente por neurólogos con experiencia en enfermedad de alzhéimer para garantizar que los beneficios superen los posibles riesgos»
La incorporación de estos fármacos en el hospital de Benalmádena abre la puerta a que los pacientes de la provincia que cumplan los criterios puedan recibirlos sin depender de la financiación pública. Los interesados deben consultar con su neurólogo si encajan en el perfil indicado para el tratamiento.

