Última hora

Archidona acoge el IX Cabildo Flamenco con verdiales electrónicos y cercanía

El IX Cabildo Flamenco de Archidona apuesta por la hibridación con verdiales electrónicos y la cercanía entre artistas y público en un entorno de lujo.

Mónica MargalloMónica Margallo··3 min de lectura

El Hotel Escua y el Sunset Pool Club fueron los escenarios del IX Cabildo Flamenco de Archidona, un festival que apuesta por la hibridación y la cercanía entre artistas y público.

El IX Cabildo Flamenco de Archidona se celebró el pasado fin de semana con un formato que huye de los grandes festivales y apuesta por la intimidad y la creatividad. Organizado por José Luis Ortiz Nuevo, conocido como El Poeta, el encuentro tuvo lugar en el Hotel Escua y el Sunset Pool Club, un espacio a dos alturas con piscina y hamacas balinesas que contrasta con el paisaje de la Peña de los Enamorados.

La velada del viernes comenzó con la actuación de Rocío Boterita junto a Alejandro Lévar, quienes presentaron sus verdiales electrónicos. Esta fusión, que ya han explorado artistas como Los Voluble o Rocío Márquez, funciona gracias a un trabajo de cocción lenta que Alejandro lleva años fraguando. Rocío se sumó al proyecto como homenaje a su padre y a su herencia, y el resultado fue un directo que dejó claro que la hibridación tiene futuro. Según fuentes del festival, aún no han grabado el material debido a la agenda de verano, pero se espera que el álbum vea la luz próximamente.

Kiki Morente y el peso de un apellido

La noche continuó con Kiki Morente, acompañado a la guitarra por David de Ana, hijo de Ana Pastrana, una de las figuras clave del Cabildo junto a José Luis Solís y Ortiz Nuevo. Kiki Morente, que lleva el apellido de Enrique Morente, afrontó el reto con entrega y un bonito color de voz, aunque el eco del cantaor granadino sigue siendo un techo doble difícil de superar. Por su parte, David de Ana demostró un toque propio que apunta alto a pesar de su juventud. El público, que llenó el espacio, pudo disfrutar de una actuación cercana, ya que el artista se mezcló con los asistentes durante la cena y la tertulia posterior.

Cerró la primera jornada Carlos Emblemática con una sesión en homenaje a su compañera Alicia Acuña. Aunque el público más joven se retiró pronto, los que se quedaron gozaron de una mezcla de ritmos sintéticos con folclore, flamenco y copla, una tendencia cada vez más extendida. La noche acabó con tertulia en la barra hasta las tres de la madrugada, con Kiki Morente y su grupo cenando en una mesa al fondo, accesibles para quien quisiera saludar.

Molletes, paseos y ensayos en la piscina

El sábado comenzó con un mollete de Archidona —que no de Antequera, la rivalidad entre vecinas da para otro artículo— y una charla de Ortiz Nuevo sobre la historia de la Peña de los Enamorados, basada en sus investigaciones. Los asistentes pudieron pasear por el municipio y descubrir joyas como el Salón de la Radio, con su excepcional colección de equipos fonográficos. La colección de Ortiz Nuevo en la biblioteca no pudo visitarse por ser sábado, pero queda pendiente para la próxima edición. El baño en la piscina del hotel fue amenizado por los ensayos de Soleá y Kiko en ambos escenarios, un lujo para los sentidos.

El Cabildo Flamenco de Archidona se consolida como un festival boutique donde la sencillez y la convivencia son la norma. Para los vecinos de la comarca, es una oportunidad única de disfrutar del flamenco en un entorno privilegiado, sin aglomeraciones y con acceso directo a los artistas. La próxima edición, si todo va bien, volverá a repetir el formato y, quizá, permita ver la biblioteca de Ortiz Nuevo. Mientras tanto, los asistentes se llevan el recuerdo de un fin de semana donde el flamenco y la creatividad se dieron la mano.

Mónica Margallo

Escrito por

Mónica Margallo

Redactora

Historia del Arte por la UMA y buscadora incansable de puestas de sol. Cafetera, ferviente de las ferias y turista en su propia costa; firma cultura, moda y estilo de vida en la Costa del Sol.