El alcalde de Málaga apuesta por edificar más alto dentro de la ciudad y por sumar suelo urbanizable en municipios del área metropolitana como Cártama, Pizarra o los Alhaurines. También defiende que los suelos residenciales no se destinen a uso turístico.
El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha defendido este viernes que el crecimiento de la ciudad combine la mirada hacia fuera, con la incorporación de nuevos suelos urbanizables en el área metropolitana, y hacia dentro, con edificios de mayor altura. Lo ha dicho en el foro «Málaga en transformación: los nuevos planes generales», organizado por Diario Sur con el patrocinio del Ayuntamiento de Málaga y la Gerencia Municipal de Urbanismo.
En su intervención, presentada por el director del periódico, Javier Recio, el regidor ha situado la vivienda como un asunto «de gran actualidad» y ha planteado que, además de decidir cómo se usa el territorio, hay que resolver cómo ser ágiles. Para De la Torre, esa agilidad «es tan importante o más que hacer un buen plan» de urbanismo, y un plan de este tipo «no puede durar años».
«Málaga tiene que tener suelo, de ahí que los suelos residenciales actuales no puedan ser consumidos para uso turístico»
Sobre la búsqueda de terrenos para uso residencial, el alcalde ha señalado que queda «un pequeño espacio para crecer» en la capital y ha citado municipios del entorno como Cártama, Pizarra o los Alhaurines, una opción que, según ha apuntado, se vería favorecida por la mejora prevista de la frecuencia del transporte.
Dentro de la ciudad, De la Torre ha sugerido que los edificios ganen altura y capacidad de alojamiento, y ha puesto como ejemplo las torres de Martiricos. Entre las medidas ya adoptadas por el Consistorio ha recordado la prohibición de destinar los espacios residenciales a fines turísticos.
El regidor ha enumerado también asuntos pendientes, como el aprovechamiento de los suelos de Repsol, la superación de las rondas para permitir el crecimiento y la mejora de los barrios.

