La línea C-2 de Cercanías, que une la capital con el Valle del Guadalhorce, permite visitar castillos, rutas de senderismo y bodegas sin coche. Los fines de semana ofrece servicios desde primera hora hasta la noche.
La línea C-2 de Cercanías, que sale de Málaga en dirección al Valle del Guadalhorce, permite organizar excursiones de un día a Cártama, Pizarra y Álora sin necesidad de coche, según detalla Diario Sur. Los fines de semana mantiene servicios desde primeras horas de la mañana hasta la noche, lo que deja margen para hacer una ruta, visitar un casco histórico o comer sin prisas.
El punto de partida no tiene por qué ser la capital. La conexión entre las dos líneas de Cercanías facilita llegar desde municipios de la Costa del Sol hasta Málaga y enlazar después con la C-2 hacia el interior. En cualquier caso, Renfe recomienda consultar los horarios actualizados antes de emprender el viaje porque pueden sufrir modificaciones.
En Cártama Estación, los sábados por la mañana se pueden comprar productos locales en establecimientos como Almendrera del Sur o la tienda de Prolongo, muy cerca de la estación. También se puede pasear hasta la iglesia o la ribera del Guadalhorce, donde se conserva el antiguo puente de hierro, hoy peatonal, y hay una zona recreativa junto al río.
Para subir a Cártama Pueblo hay que caminar unos cinco minutos hasta la avenida de Andalucía y tomar la línea M-131; el trayecto dura entre once y diecisiete minutos según la expedición. A pie se tarda alrededor de cincuenta minutos, o casi una hora si se quiere llegar a la parte alta. Ya en el pueblo, la Colección Museográfica de Cártama ayuda a entender la antigua Cartima romana, cuyos restos están parcialmente visibles a pocos metros. Cerca están la iglesia de San Pedro Apóstol y, en lo alto, la ermita de Nuestra Señora de los Remedios y el castillo, con una subida de pendiente importante que ofrece una de las mejores vistas del Bajo Guadalhorce. La ermita, levantada a partir del siglo XVII sobre una capilla anterior, está declarada Bien de Interés Cultural.
Para los senderistas, desde Cártama Pueblo salen dos rutas homologadas. La circular de la Sierra de los Espartales (PR-A-295) tiene 8,1 kilómetros, unas tres horas y dificultad media, y pasa por el entorno del castillo y la ermita. La Cártama-Torrealquería (PR-A-294) suma 8,8 kilómetros y tres horas y cuarto, y atraviesa la sierra antes de acercarse a la antigua Hacienda de la Alquería, vinculada al paso del general Torrijos. La jornada se puede rematar con las tortas cartameñas, que elabora la Confitería San Miguel desde mediados del siglo pasado.
En Pizarra la logística es más sencilla porque la estación está integrada en el casco urbano. Entre sus atractivos figuran la iglesia de San Pedro Apóstol y el Palacio de los Condes de Puerto Hermoso, donde en febrero de 1922 se celebró la Conferencia de Pizarra, con el presidente Antonio Maura, varios ministros y mandos militares para abordar la situación en Marruecos.
El principal reclamo senderista es la sierra de Gibralmora. La ruta circular de El Santo tiene 6,8 kilómetros, dificultad media y unas dos horas y 45 minutos. El recorrido atraviesa primero la Raja Ancha, una grieta entre las rocas que se asciende por escaleras excavadas en la piedra, pasa después por Cueva Oscura y alcanza la parte alta, donde se encuentra la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, conocida como El Santo, con panorámicas del Valle del Guadalhorce y de la Sierra de las Nieves.

