La Junta de Andalucía ejecuta una actuación de emergencia de más de 2,3 millones de euros para retirar sedimentos e islas del cauce y construir una escollera que proteja los márgenes del río a su paso por Cártama.
El río Guadalhorce recupera espacio en su cauce a su paso por Cártama. La Junta de Andalucía ejecuta una actuación de emergencia de más de 2,3 millones de euros para retirar los sedimentos acumulados, eliminar las islas formadas en mitad del cauce y reparar las zonas dañadas por las últimas borrascas, según publica Diario Sur.
Los trabajos se concentran en liberar espacio dentro del propio río. Las máquinas retiran los materiales que arrastraron las crecidas y limpian los puntos donde la acumulación de sedimentos ha reducido la sección disponible para el paso del agua. El proyecto incluye además la construcción de una escollera para proteger las zonas más expuestas y reforzar la estabilidad de los márgenes.
El objetivo es recuperar la sección hidráulica del Guadalhorce, es decir, que el río pueda evacuar un mayor volumen de agua cuando vuelva a crecer. La Junta no plantea impedir por completo una inundación, algo que depende de la intensidad de cada episodio, sino mejorar las condiciones del cauce para que responda con mayor capacidad de desagüe.
La delegada territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Laura Soto, visitó esta semana las obras junto al portavoz del PP de Cártama, Pedro Pardo, y varios agricultores de la zona. Durante el recorrido conocieron el avance de los trabajos y las inquietudes de quienes desarrollan su actividad junto al río.
Los agricultores insistieron en la necesidad de actuar no sólo después de los temporales, sino también de forma preventiva
El campo cartameño mantiene una relación directa con el Guadalhorce y con sus crecidas. Parte de las explotaciones agrícolas están próximas al cauce, por lo que los episodios de lluvias intensas pueden provocar daños en caminos, parcelas, cultivos y otras infraestructuras.
La preocupación no es nueva en un municipio que ha sufrido en distintos episodios el desbordamiento del río y las consecuencias de las avenidas de agua sobre las zonas más bajas. Las últimas borrascas volvieron a dejar materiales acumulados en el cauce y afecciones que ahora se intentan corregir con esta intervención de emergencia.
La propia Junta ha señalado que las fuertes lluvias de los últimos meses han provocado acumulaciones de sedimentos y restos vegetales en diferentes cauces andaluces, reduciendo en algunos casos su capacidad de desagüe. El plan persigue un doble objetivo: reparar los daños de los temporales y reducir obstáculos para afrontar en mejores condiciones nuevas avenidas.

