El Ayuntamiento de Alhaurín el Grande ha comenzado las obras de demolición de dos módulos del CEIP Emilia Olivares ante el agravamiento de las grietas estructurales. El alcalde critica a la Junta por no asumir su competencia.
El Ayuntamiento de Alhaurín el Grande ha iniciado este miércoles la demolición de dos módulos del CEIP Emilia Olivares, una intervención que se ejecuta con fondos municipales ante el deterioro estructural del edificio. La decisión, tomada por el equipo de gobierno que lidera Anthony Bermúdez, responde a la necesidad de garantizar la seguridad de los alumnos y del profesorado.
Los trabajos se centran en dos módulos de dos plantas que albergan cuatro aulas, afectados desde 2022 por grietas y fisuras que han ido en aumento. Según los informes técnicos, la estructura presenta un movimiento continuado que ha llevado al consistorio a actuar de forma urgente, sin esperar a que la Junta de Andalucía asuma su responsabilidad.
El alcalde, Anthony Bermúdez, ha señalado que el Ayuntamiento "afronta en solitario" el coste de la demolición, que se suma a la reclamación de la reposición de los espacios y de nuevos equipamientos para el centro. "No vamos a permitir que una disputa administrativa o la falta de voluntad política de la Junta de Andalucía pueda prolongar indefinidamente una situación que afecta a toda una comunidad educativa", ha manifestado.
Un problema estructural detectado en 2022
Las primeras fisuras se detectaron en septiembre de 2022, y en noviembre de ese año los técnicos de la Agencia Pública Andaluza de Educación (APAE) ya alertaron de que el edificio se degradaba rápidamente, estimando la reparación en unos 200.000 euros. En enero de 2023, el arquitecto municipal confirmó que la estructura podía estar en movimiento y que las obras necesarias no eran de mantenimiento ordinario.
En julio de 2023, un informe del arquitecto municipal cifró el coste de reposición en 313.806,05 euros, lo que suponía el 63,73 % del valor del edificio, un porcentaje que, según la normativa, obligaría a la Junta a ejecutar la reposición. Sin embargo, la Delegación Territorial de Educación de Málaga mantuvo en enero de 2023 que la actuación correspondía al deber de conservación municipal.
La situación se agravó en septiembre de 2023, cuando los testigos instalados registraron un aumento de las grietas de entre 10 y 20 milímetros. En mayo de 2024, un estudio geotécnico encargado por el Ayuntamiento concluyó que la cimentación antigua no cumplía las exigencias normativas actuales y presentaba daños incompatibles con la problemática expansiva del suelo. Este informe se trasladó a la Junta en julio de 2024, sin que se produjera una respuesta efectiva.
Un antecedente similar en 2020
El alcalde ha recordado que en 2020 el CEIP Emilia Olivares y el CEIP Carmen Arévalo, en Villa del Guadalhorce, sufrieron daños similares y la Consejería de Educación asumió entonces su competencia y actuó en ambos centros. "No existe ningún cambio normativo que lo justifique", ha subrayado Bermúdez, quien atribuye la negativa actual a "la falta de lealtad y de voluntad política".
Mientras tanto, las obras de demolición ya están en marcha. El Ayuntamiento ha asegurado que seguirá reclamando a la Junta la reposición de los módulos derribados y la construcción de nuevos equipamientos para el CEIP Emilia Olivares, una demanda que afecta directamente a las familias y al personal del centro, que esperan una solución definitiva para el próximo curso.

