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El Sagrario de Málaga inicia las inyecciones para frenar su grieta

La iglesia del Sagrario de Málaga inicia las inyecciones en el subsuelo para frenar la grieta que la mantiene cerrada desde hace seis años.

Álvaro Gómez Payo
Álvaro Gómez Payo
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Los trabajos de inyección de material en el subsuelo de la iglesia del Sagrario de Málaga han comenzado esta semana, seis años después del cierre del templo por la grieta que parte su fachada norte. La intervención, autorizada por la Junta en mayo, busca dar consistencia al terreno a más de ocho metros de profundidad.

La iglesia del Sagrario de Málaga ha dado un paso decisivo para intentar reabrir sus puertas. Esta semana han arrancado las obras de inyección de material en el subsuelo para frenar la fractura que mantiene cerrado el templo desde hace seis años, según ha podido saber Diario Sur. El proyecto, redactado por los arquitectos de la Catedral Juan Manuel Sánchez La Chica y Adolfo de la Torre Prieto, fue autorizado por la Junta de Andalucía el pasado mes de mayo.

La intervención consiste en inyecciones controladas de material a más de ocho metros de profundidad, por debajo de la cota de los restos arqueológicos excavados en los últimos años. El objetivo es dar mayor consistencia al terreno sobre el que se asienta el edificio y detener así el movimiento que ha provocado la gran grieta visible en su fachada norte.

Desde la Consejería de Cultura, cuya delegación en Málaga considera que «la actuación mediante inyecciones armadas se presenta como la solución más viable en cuanto a grados de afección y ejecución», se ha subrayado que esta técnica permite tratar el terreno desde uno solo de los lados del cimiento y reduce el impacto sobre un inmueble catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC).

La técnica aplica tres procesos simultáneos: impregnación, consolidación y estabilización del terreno, y armado del subsuelo mediante tubos de inyección. Las operaciones se ejecutan controlando presiones, caudales y volúmenes. Para evitar daños a los restos arqueológicos, los arquitectos han elaborado un mapa de ubicación de las inyecciones que cuenta con el visto bueno de Cultura.

Antes de iniciar los trabajos, la Catedral realizó desde el otoño de 2024 y durante todo el año pasado una nueva campaña de sondeos que ha permitido obtener una radiografía precisa del subsuelo. Esa información ha servido para definir los puntos donde las impregnaciones no dañarán restos soterrados de relevancia.

Los operarios y las máquinas ya ocupan parte de la calle Santa María, que ha sido vallada para permitir las obras. Además, se ha colocado un andamio en la portada gótica del templo, pendiente de restauración, para protegerla de la suciedad que puedan generar los trabajos de inyección a presión.

Las excavaciones arqueológicas realizadas en los últimos años en el entorno del Sagrario, a petición de la administración regional, constataron una «potente secuencia arqueológica» que abarca desde la época tardorromana. Aparecieron restos paleocristianos como fragmentos de una lucerna decorada con una cruz y platos y patenas con símbolos del cordero, la paloma y el pavo real, datados entre los siglos IV y VI después de Cristo. Estos materiales fueron limpiados y catalogados para su incorporación a los fondos del Museo de Málaga. También se localizaron muros y partes de la mezquita que inicialmente se utilizó como catedral tras la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos.

El templo, construido en el siglo XVIII, fue incluido en 2021 en la Lista Roja del Patrimonio que elabora la Asociación Hispania Nostra. La reapertura dependerá de la evolución de los trabajos y de que los movimientos del subsuelo queden controlados.

Álvaro Gómez Payo

Escrito por

Álvaro Gómez Payo

Redactor

Ciencias Políticas por la Universidad de Málaga y asiduo de los plenos más largos. Malagueño de pura cepa, cafetero y con paciencia infinita para la burocracia; lleva años contando la política y la sociedad de la provincia.