El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga, Mariano Ruiz Araujo, espera su segundo hijo para diciembre. Una 'maldición' benéfica que ya afectó a sus antecesores en el cargo.
El portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Málaga, Mariano Ruiz Araujo, será padre por segunda vez. Su mujer, Marta, está embarazada de casi seis meses y el alumbramiento está previsto para diciembre, según publica Diario Sur.
La noticia coincide con una curiosa estadística que circula entre los concejales: todos los portavoces del PSOE en la Casona desde 2011 han sido padres o madres durante su mandato. La primera fue María Gámez en 2011, luego Dani Pérez, que tuvo tres hijas en sus casi nueve años al frente, y ahora Ruiz Araujo. La primera hija del actual portavoz, Adriana, asistió a un pleno con solo siete días de vida en 2019, cuando su padre era el concejal más joven de la corporación.
Además de la buena nueva, Ruiz Araujo afronta los próximos meses con el camino despejado hacia la candidatura a la Alcaldía: nadie más se ha presentado a las primarias del PSOE, por lo que podrá centrarse en dar a conocer sus propuestas municipales. El portavoz, que nació un 8 de septiembre, día de la patrona de Málaga, bromea con que «incluso pensaron en ponerme Vitorino», aunque la tradición familiar de llamarse Mariano se remonta a su tatarabuela Mariana. En su casa, todos los nacimientos han coincidido en día 8, así que el pequeño podría seguir la racha, aunque el concejal Rubén Viruel apunta que, si no, «el 9 de diciembre, el día que dijo adiós a este mundo Pablo Iglesias».
«Incluso pensaron en ponerme Vitorino», bromea el portavoz socialista.
La noticia llega en plena celebración de la Virgen de la Victoria, que este martes reúne a la corporación municipal en la misa de las 11.30 horas en la Catedral y en la procesión de las 19.30 horas hacia el santuario. El área de Protocolo ha actualizado el código de vestimenta para estos actos: ya no es obligatorio el chaqué, sino traje formal, tanto para ellos como para ellas, una decisión que evita los sofocos de los concejales en pleno verano.

