El deportista lucense, que superó un osteosarcoma en la infancia, participa este jueves en el cine Albéniz en un acto de la AECC por el Día Internacional de la Investigación en Cáncer.
Nicolás Martínez Adega, conocido como Nico Adega, de 20 años, participará este jueves en Málaga en el evento organizado por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) con motivo del Día Internacional de la Investigación en Cáncer. La cita será en la sala tres del cine Albéniz, entre las 10.00 y las 12.00 horas. Así lo recoge Diario Sur.
Nacido en Lugo, a Adega se le diagnosticó un osteosarcoma con solo siete años. El tumor estaba en la rodilla derecha, el lugar más frecuente de este tipo de cáncer de huesos. «Estaba en un entrenamiento de fútbol, mi madre me vio cojear y me llevó al pediatra», relata. Tras pasar por el traumatólogo y una resonancia de urgencia, la familia recibió la confirmación: osteosarcoma de alto grado.
El tratamiento fue largo. Necesitó 20 ciclos de quimioterapia, 34 de inmunoterapia y 15 operaciones. «Fueron prácticamente dos años en el hospital», precisa. La intervención principal tuvo lugar el 9 de junio de 2014, después del diagnóstico en diciembre de 2013. Le extirparon la mitad de la tibia y el fémur, entre otras partes, y le colocaron una megaprótesis interna que va desde la mitad de la tibia hasta la cadera. «No me tuvieron que amputar, es una prótesis interna. Yo tengo mi pierna de piel normal, lo que pasa es que por dentro, en vez de tener hueso, tengo una prótesis», explica.
Como consecuencia, tiene una dismetría de cinco centímetros entre ambas piernas. También le quitaron un músculo y medio de los cuatro del cuádriceps y el cartílago de crecimiento. Ya lleva cuatro cambios de prótesis; la primera le duró tres años. Desde la última operación, usa una muleta para caminar por la calle, aunque en casa se apaña sin ella.
Tras superar el cáncer, probó varios deportes sin engancharse. A los 13 años le dieron el sí para practicar piragüismo. Empezó en el Club Fluvial de Lugo, primero en modalidad convencional y después en paracanoe. «Me enganchó porque notaba que era igual que el resto», dice. A los 16 años disputó su primer campeonato internacional, un Europeo en Portugal, donde quedó octavo. Luego llegaron los éxitos: campeón del mundo de maratón en Hungría y campeón de Europa de maratón este año, en la categoría paracanoe KL3. Estudia Ingeniería Informática en Sevilla y es su sexto año fuera de casa.
«Sin los investigadores, yo seguramente no hubiera estado aquí ni conseguido estas medallas», reconoce. «El deporte me ha cambiado la vida, me ha permitido sentirme igual que al resto; yo, encima de una piragua, noto que no tengo límites», añade. Su próximo objetivo es clasificarse para los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028 y traer una medalla a España.
Sobre cómo afrontar la enfermedad, Adega lo tiene claro: «Una, seguir avanzando y confiar en que luego salga todo bien o venirte abajo, eso va a ser peor, porque si estás mal anímicamente, las defensas del cuerpo te bajan y va a hacer que recibas peor el tratamiento: con siete años me tocó aprender que la salida es seguir».
La intervención de Nico Adega en el cine Albéniz se enmarca en los actos por el Día Internacional de la Investigación en Cáncer y está abierta a los asistentes que quieran conocer de primera mano su testimonio.


