Un hombre de 44 años fue arrestado el martes por los vigilantes del Hospital Clínico tras robar en varias habitaciones. La Policía Nacional investiga los hechos.
Los vigilantes de seguridad del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria detuvieron el martes 25 de agosto a un varón de 44 años y nacionalidad de un país centroeuropeo, acusado de sustraer objetos de valor en hasta cuatro plantas del centro. El arresto se produjo después de que el equipo de seguridad le tendiera una trampa al sospechoso, un viejo conocido de los hospitales malagueños.
Según fuentes sanitarias, días antes ya había sido visto merodeando por las habitaciones del Clínico, donde habría cometido pequeños hurtos, como el de un monedero con 10 euros. En aquella ocasión se le dejó marchar por la escasa entidad del delito, pero se dio por seguro que volvería.
A las 14:45 horas, los vigilantes fueron alertados de que un hombre con las características descritas paseaba sospechosamente por las habitaciones. Un médico lo encontró saliendo de una de ellas, ocupada por una persona mayor sola. Los agentes de seguridad siguieron su recorrido por las plantas sexta, quinta, cuarta y tercera, ayudándose de las cámaras de vigilancia.
Poco después, otra llamada avisó de que a una mujer mayor le había desaparecido una mochila de su habitación, justo cuando su acompañante salió. La mochila apareció en la cuarta planta, sin documentos ni objetos de valor en su interior.
Coordinados con la gerencia del centro, los vigilantes interceptaron al hombre en el vestíbulo de la puerta principal. Cuando le preguntaron en qué habitación estaba o si era familiar de algún paciente, no supo responder. Inicialmente dijo que la mochila era suya y que se la había olvidado, pero los vigilantes ya sabían que la había tirado en la cuarta planta.
Tras llevarlo a unas dependencias aisladas para un cacheo, le encontraron la cartera con los documentos de la anciana, además de dinero, cadenas, relojes y varios paquetes de tabaco que llevaba en los bolsillos y en un bolso. Después de negarlo en un primer momento, reconoció los hechos.
La familia de la paciente confirmó que la mochila y la cartera eran suyas, y se avisó a la Policía Nacional, que esposó al individuo. Los agentes también entrevistaron a un médico que había escuchado los gritos de otro paciente al ver a una persona en su habitación; al mostrarle una fotografía del detenido, el facultativo lo reconoció.
La familia de la paciente afectada va a presentar una denuncia, mientras la Policía investiga los hechos y determina la posible calificación penal. El detenido ya habría actuado de forma similar en otros hospitales de Málaga, según fuentes consultadas.


