La Guardia Civil ha desmantelado una red de ciberestafadores que operaba en Málaga y otras provincias, logrando defraudar más de un millón de euros. En esta operación, se han detenido a 29 personas y se investiga a otras 57.
Funcionamiento del esquema de estafa
Los detenidos formaban parte de un call center que simulaba ser un banco. Utilizaban técnicas conocidas como "smishing" y "vishing". Primero, enviaban SMS falsos alertando a las víctimas de cargos inusuales en su cuenta bancaria, invitándolas a llamar a un número para detener la supuesta transacción.
En la segunda fase, las víctimas recibían una llamada haciéndose pasar por el gestor del banco. Con la aplicación de ingeniería social y el uso de información personal, los estafadores convencían a las víctimas para que realizaran transferencias a cuentas bajo su control. Así, lograron estafar a 25 personas de Huesca, 11 de Zaragoza y 7 de Teruel.
Intervención y recuperación de fondos
Los agentes de la Guardia Civil han podido identificar a un grupo de individuos que actuaban como mulas económicas, quienes recibían y movían el dinero obtenido de forma ilícita. Tras múltiples análisis técnicos y la intervención en varias localidades, el operativo culminó con la recuperación de más de 256.000 euros y la desarticulación del sistema de blanqueo de capitales de la organización.
La operación, conocida como Ibermellow, tiene sus orígenes en denuncias recibidas el año pasado en Huesca. En marzo, se realizó una primera fase donde se detuvo a miembros de la cúpula de la red y se incautaron materiales utilizados para la estafa.
Participaron en la operación unidades de diversas provincias, incluyendo Madrid y Murcia, así como la Unidad Orgánica de Policía Judicial y el Equipo Arroba de Huesca. Las diligencias han sido entregadas a varios juzgados en Huesca y Zaragoza.

