La Consejería de Sostenibilidad andaluza ha puesto en marcha un plan de 480.659 euros para recuperar el pinsapo, una especie en peligro de extinción. Cortes de la Frontera (Málaga) es uno de los principales enclaves del proyecto.
Cortes de la Frontera se convertirá en uno de los laboratorios naturales de la estrategia andaluza para salvar al pinsapo (Abies pinsapo), un árbol endémico en peligro de extinción que sufre los efectos del cambio climático. La Junta de Andalucía ha previsto invertir 480.659 euros en un plan que incluye reforestaciones experimentales en varios refugios climáticos de la comunidad.
El municipio malagueño, situado en la Serranía de Ronda, ha sido seleccionado por su altitud, humedad y microclima, condiciones que lo convierten en un espacio idóneo para ensayar la adaptación de la especie a escenarios de mayor estrés térmico e hídrico. Las actuaciones se integran en la red de zonas identificadas como posibles refugios climáticos para la biodiversidad andaluza.
El plan, promovido por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, se desarrollará durante 20 meses y contempla dos modelos de reforestación. El primero se centra en el refuerzo de poblaciones ya existentes, con una densidad de 100 pies por hectárea y protección individualizada. El segundo apuesta por nuevas áreas de implantación, con una densidad de 200 pies por hectárea. En ambos casos se incluyen trabajos de preparación del terreno, plantación, siembra directa, creación de microcuencas, alcorques y sistemas de protección frente a la herbivoría.
Además de Cortes de la Frontera, el proyecto actuará en otros enclaves de alto valor ecológico de Andalucía: Algodonales y Villaluenga del Rosario (Cádiz), Lanjarón (Granada) y Bacares (Almería). Todos ellos superan los 900 metros de altitud y presentan condiciones de umbría, humedad elevada y baja insolación. Han sido seleccionados a partir de estudios técnicos y datos geoespaciales de la Red Ambiental de Andalucía (Rediam), combinados con escenarios de evolución climática.
Las actuaciones se desarrollarán en espacios de alto valor ambiental, muchos integrados en la Red Natura 2000, y contarán con seguimiento científico para evaluar la evolución de la especie. Junto a la dimensión ambiental, el proyecto tendrá un impacto socioeconómico: generará empleo especializado en trabajos forestales, logística y mantenimiento, vinculado a la gestión sostenible del territorio.
El pinsapo es uno de los árboles más singulares de Andalucía y un endemismo forestal de gran valor biogeográfico. Su sensibilidad a la sequía, el aumento de temperaturas y la disminución de precipitaciones lo convierten en un indicador clave del impacto del cambio climático en los ecosistemas de montaña mediterráneos. El plan andaluz se suma a iniciativas previas de conservación, como la creación de microrreservas, y busca reforzar la resiliencia de los bosques.
La fecha límite para la presentación de ofertas para ejecutar el contrato es el 15 de junio de 2026. La Junta confía en que esta estrategia permita asegurar la conservación a largo plazo del pinsapo y servir de modelo para la adaptación de otras especies forestales al cambio climático.

