La líder del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía advierte de que la crisis migratoria de Ceuta tendrá consecuencias para todo el país y critica la falta de voluntad política dos meses después de la entrada de más de 80.000 personas.
La presidenta del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC), Fátima Hamed Hossain, sostiene que la crisis migratoria que vive Ceuta desde el 30 y 31 de julio, cuando entraron más de 80.000 migrantes, va a tener consecuencias para el conjunto de España. Así lo ha manifestado en una entrevista publicada por Diario Sur, en la que advierte de que la sensación de abandono se ha instalado en la ciudad autónoma.
Hamed, abogada nacida en 1978 y primera mujer musulmana en liderar un partido político en España, denuncia que dos meses después del inicio de la crisis siguen faltando respuestas. Su formación cuenta con tres escaños en la Asamblea de Ceuta, donde ocupa la vicepresidencia segunda.
«La gente tiene la sensación de que no se ha empatizado con los ciudadanos y que Ceuta ha estado abandonada, y eso es muy peligroso, sobre todo a nivel nacional»
Sobre la gestión, la dirigente ceutí critica que el Gobierno central anunciara una devolución inmediata de quienes entraron irregularmente y que, finalmente, se estén siguiendo procedimientos ordinarios, lo que alarga los plazos. También censura la actuación del ayuntamiento en materia de menores: «Cómo se puede permitir que dos meses después siga habiendo niños y niñas en la calle deambulando», se pregunta.
Hamed considera que se actuó tarde y que faltó transparencia. «Yo no concibo que exista un problema e irme de vacaciones», afirma, y añade que la falta de voluntad política y la proximidad de unas elecciones generales han convertido la solidaridad inicial en un arma arrojadiza.
La presidenta del MDyC también alerta sobre el aumento de la crispación en la ciudad. Recuerda que en 2021 ya se vivió una situación similar con la visita de Santiago Abascal, a quien su partido logró que se declarara persona non grata. Ahora, señala, ha habido manifestaciones en las que han participado musulmanes y han escuchado comentarios desagradables.
«La crispación, el malestar y la tensión está haciendo que incluso haya personas a las que les haya salido la vena racista»
En este sentido, denuncia el mensaje de la ultraderecha que confunde religión con nacionalidad y distingue entre españoles de primera y de segunda. «Es un mensaje muy preocupante que se está extendiendo como la pólvora», subraya.
Preguntada por la etiqueta de «izquierda musulmana» que se atribuye a su partido, Hamed aclara que en los estatutos no figura que sea musulmán, aunque la mayoría de sus integrantes lo sean. «Son españolas», recalca, y considera que se trata de una forma de encasillar de manera peyorativa.
De cara al futuro, la líder ceutí pide una mayor implicación de Europa para que se reconozca de forma indiscutible que Ceuta y Melilla son territorios españoles. «Es el momento idóneo para que Europa entera se ponga de acuerdo», concluye.

