Se cumplen veinte años de la puesta en marcha del tranvía de Vélez-Málaga, que atrajo a más de 5.000 viajeros el primer día. Ningún convoy circula desde junio de 2012.
Se cumplen veinte años desde que el tranvía de Vélez-Málaga abrió al público el 11 de octubre de 2006, con viajes gratuitos y más de 5.000 personas que acudieron a estrenarlo. Según recoge Diario Sur, el servicio no vuelve a circular desde el 3 de junio de 2012.
La primera fase unía el parque Jurado Lorca de Vélez-Málaga con la iglesia de San Andrés en Torre del Mar, en unos 4,6 kilómetros con nueve paradas. El material lo fabricó CAF: tres unidades, aunque al principio funcionaban dos, con frecuencias previstas de 20 minutos en horas punta. La inversión de la primera fase superó los 18 millones de euros y el coste global acabó en torno a 40 millones.
El primer año completo registró 922.135 usuarios. La cifra bajó a 782.126 en 2008 y a unos 676.000 en 2011, lejos de los cerca de 1,14 millones que se consideraban necesarios para el equilibrio previsto.
Antonio Souvirón, alcalde socialista entre 1996 y 2007 e impulsor del proyecto, defiende que el tranvía formaba parte de un modelo urbano más amplio, con la autovía, la avenida Rey Juan Carlos I, el parque María Zambrano y el Parque Tecnoalimentario.
«No se puede hablar de tranvía aislado sin hablar de modelo de ciudad»
Tras volver a la Alcaldía en junio de 2011, Francisco Delgado decidió paralizar el servicio. El gobierno municipal del PP, con mayoría absoluta, lo justificó por el déficit acumulado. Delgado cifró ese déficit en 2,5 millones de euros, con pérdidas de 1,2 millones solo en 2011.
Delgado mantiene su crítica al origen del proyecto y afirma que el tranvía se puso en marcha sin informes de viabilidad.
«Fue una locura»
Souvirón considera ahora «desproporcionado» haber abandonado una infraestructura de unos 40 millones por un desequilibrio anual que sitúa en torno a un millón de euros. Advierte de que reactivarla equivaldría a construir uno nuevo, porque las infraestructuras sin mantenimiento se deterioran. Hoy los raíles siguen atravesando Vélez-Málaga y Torre del Mar, con el trazado vandalizado y en parte usado como aparcamiento.

