La playa de las Alberquillas, en Nerja, es un arenal virgen rodeado de vegetación y con un rico fondo marino ideal para el buceo. Se encuentra en la reserva natural de los Acantilados de Maro y apenas tiene servicios, lo que la mantiene alejada del turismo masivo.
Si hay un rincón en la costa malagueña que aún conserva el aroma de lo salvaje, ese es la playa de las Alberquillas, en Nerja. A solo diez minutos del bullicio del centro urbano, este arenal de arena fina y aguas cristalinas se ha convertido en el secreto mejor guardado de los vecinos de la Axarquía. Y no es para menos: su fondo marino, repleto de vida, la convierte en un destino de primera para el buceo y el snorkel, mientras que su aislamiento natural la hace perfecta para quienes buscan tranquilidad.
Un paraíso escondido en los Acantilados de Maro
La playa de las Alberquillas se encuentra dentro del Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo, una reserva que protege uno de los litorales más vírgenes de la provincia. Aquí, la vegetación mediterránea baja hasta la misma orilla, interrumpida solo por la arena fina y dorada que caracteriza a este enclave. Al estar en zona protegida, no hay chiringuitos ni hamacas, y la única ducha disponible es un manantial natural que brota de las montañas cercanas.
Esa falta de servicios, lejos de ser un inconveniente, es precisamente lo que ha mantenido a las Alberquillas al margen de la masificación. Mientras otras playas de la Costa del Sol se llenan de turistas, aquí el sonido del mar y el canto de los pájaros son la banda sonora dominante. Los malagueños que la frecuentan saben que, para disfrutarla, hay que bajar a pie por un sendero, un pequeño esfuerzo que disuade a los más perezosos.
Buceo y snorkel en aguas cristalinas
El principal atractivo de este arenal, más allá de su belleza superficial, se esconde bajo el agua. El fondo marino de las Alberquillas es un auténtico vergel submarino, con praderas de posidonia, cuevas y una rica biodiversidad que incluye pulpos, meros y bancos de salmonetes. Las aguas, transparentes y tranquilas, ofrecen una visibilidad excepcional, lo que la convierte en un lugar idóneo tanto para buceadores experimentados como para aficionados al snorkel.
No es raro ver a grupos de vecinos de Nerja y pueblos cercanos llegar con sus aletas y máscaras para pasar la mañana explorando los rincones submarinos. La tranquilidad del entorno y la ausencia de embarcaciones motorizadas garantizan una experiencia inmersiva y respetuosa con el medio ambiente.
Nudismo y naturismo en un entorno virgen
Dado su carácter aislado y la baja afluencia de visitantes, la playa de las Alberquillas se ha consolidado como un espacio donde la práctica del nudismo es habitual y tolerada. No hay carteles que lo regulen, pero la costumbre y el respeto mutuo entre los bañistas han creado un ambiente de libertad. El naturismo se vive aquí de forma natural, sin estridencias, como una opción más para conectar con el entorno.
Para los amantes de la naturaleza, además, la playa ofrece un plus: la cercana Torre del Río de la Miel, una antigua torre vigía del siglo XVI que asoma entre los acantilados y que recuerda la historia defensiva de la costa malagueña. Un paseo hasta ella, con las vistas del Mediterráneo de fondo, es el broche perfecto para una jornada de playa.
Cómo llegar y qué tener en cuenta
Acceder a las Alberquillas requiere algo de voluntad. El camino comienza en la carretera que une Nerja con Maro, y desde allí un sendero de unos 15 minutos a pie conduce hasta la arena. No hay aparcamiento habilitado, por lo que lo mejor es dejar el coche en las inmediaciones o, mejor aún, ir en bicicleta. No hay servicio de socorrismo ni duchas convencionales, así que conviene llevar agua, comida y protección solar, y recoger toda la basura para mantener el paraíso intacto.
En definitiva, la playa de las Alberquillas es ese rincón que todos los malagueños deberían conocer al menos una vez. Un lugar donde el tiempo parece detenerse y donde el mar, la roca y la vegetación se funden en un abrazo que invita a la desconexión. Y todo, a un paso de Nerja, pero a años luz del ruido.
¿Cómo llegar a la playa de las Alberquillas en Nerja?
Se accede a pie desde la carretera N-340 entre Nerja y Maro, con un sendero de unos 15 minutos. No hay aparcamiento habilitado.
¿La playa de las Alberquillas tiene servicios?
No tiene chiringuitos, hamacas ni socorrismo. La única ducha es un manantial natural, por lo que hay que llevar agua y comida.
¿Se puede hacer nudismo en la playa de las Alberquillas?
Sí, es una playa donde se practica nudismo de forma habitual y tolerada, gracias a su carácter aislado y baja afluencia.

