Un penalti transformado por Miguel Sierra en el minuto 50 dio la victoria al Sevilla en su primer amistoso de pretemporada ante el Juventud Torremolinos. El partido, disputado a puerta cerrada, dejó detalles tácticos del nuevo técnico.
El Sevilla de Luis García Plaza comenzó su andadura veraniega con un triunfo ajustado ante el Juventud Torremolinos (1-0) en un amistoso disputado en el estadio municipal. El único gol del partido llegó en el minuto 50, cuando Miguel Sierra transformó un penalti cometido sobre Jesús Cruz. El encuentro sirvió al técnico para ver sobre el césped las primeras ideas de su proyecto.
Presión alta y laterales largos, las señas de identidad
Desde el primer minuto, el Sevilla mostró una activación intensa tras pérdida, con presión alta en campo rival. Los laterales ocupaban posiciones adelantadas y los extremos tendían a caer hacia el interior, buscando superioridades en el centro del campo. Estos detalles tácticos, aunque aún en fase de pulido, dejaron entrever el estilo que quiere implantar García Plaza.
El Juventud Torremolinos, por su parte, plantó cara durante la primera parte. El equipo local logró igualar la posesión en varios tramos e incluso generó peligro por la banda derecha, a la espalda de Suazo. Sin embargo, le faltó precisión en el último pase para inquietar a Alberto Flores, que vivió una primera mitad tranquila.
Oportunidades perdidas y debut de canteranos
La segunda parte trajo consigo un once repleto de canteranos sevillistas, que imprimieron mayor ritmo al partido. Las ganas de los jóvenes se notaron en la intensidad y en la recuperación rápida de balón. El penalti que dio la victoria llegó tras una de esas recuperaciones, y Miguel Sierra no falló desde los once metros.
El delantero Ibra fue el protagonista negativo de la segunda mitad, al desperdiciar hasta tres ocasiones claras de gol. En el minuto 58, mano a mano ante Cuenca; en el 63, tras un pase de Miguel Sierra; y en el 70, de nuevo solo ante el portero. Su falta de puntería impidió que el Sevilla ampliara el marcador y dejó abierto el partido hasta el final.
En los últimos minutos, el Juventud Torremolinos se animó y generó algún acercamiento, bien resuelto por Rafa Romero. El equipo malagueño no logró el empate, pero dejó una imagen seria ante un rival de Primera División.
Un test útil para ambas plantillas
Para el Sevilla, el amistoso sirvió para que García Plaza evaluara a sus jugadores en un contexto real. Guridi destacó en la recuperación de balón, Manuel Ángel tuvo dos ocasiones claras y Miguel Sierra se postula como una alternativa en el centro del campo. El técnico valoró positivamente la activación defensiva, aunque reconoció que queda trabajo en la definición.
El Juventud Torremolinos, por su parte, compitió de tú a tú durante largos periodos. El equipo costasoleño, que milita en Segunda Federación, demostró solidez defensiva y capacidad para tener el balón. El partido fue un buen test para medir el nivel de la plantilla de cara a la próxima temporada.
El próximo amistoso del Sevilla será ante un equipo de mayor potencial, donde se espera ver una evolución en los automatismos. Para el Juventud Torremolinos, la pretemporada continúa con el objetivo de llegar a punto al inicio de liga. El partido se disputó a puerta cerrada por decisión de ambos clubes, sin público en las gradas.

