El Juventud de Torremolinos, equipo de la provincia de Málaga, será rival del Real Zaragoza en Primera RFEF. El club, fundado en 1958, ya dio la sorpresa en la Copa del Rey 2022/23 al eliminar a la SD Huesca.
El Juventud de Torremolinos, un club con apenas 3.000 espectadores de aforo en su estadio, se ha convertido en uno de los rivales más singulares del Real Zaragoza esta temporada en Primera RFEF. El equipo malagueño, que milita en la tercera categoría del fútbol español, ya ha demostrado que no es un convidado de piedra: en la Copa del Rey 2022/23 eliminó a la SD Huesca, entonces en Segunda División.
El conjunto torremolinense, fundado en 1958 con el nombre de Club Deportivo Torremolinos, ha ido creciendo al ritmo de la localidad costera, que pasó de ser una pedanía de pescadores a un destino turístico de 70.000 habitantes. Su nombre actual, Juventud, proviene de sus orígenes como equipo juvenil.
Un ascenso meteórico hasta Primera RFEF
El Juventud de Torremolinos ha experimentado un crecimiento acelerado en los últimos años. En la temporada 2021/22 ascendió a Segunda RFEF, y al año siguiente debutó en la Copa del Rey, donde dejó fuera al Huesca antes de caer ante el Sevilla. Su buen rendimiento le ha valido el salto a Primera RFEF, donde ahora se enfrentará al Real Zaragoza.
El club ha reforzado su plantilla con jugadores contrastados, como Dioni, que anotó 11 goles la pasada campaña para lograr el ascenso con el Eldense. Estas incorporaciones demuestran la ambición de un equipo que no quiere ser un mero comparsa.
El Estadio El Pozuelo, un fortín de 3.000 almas
El Real Zaragoza visitará el Estadio Municipal El Pozuelo, un campo de césped natural con capacidad para 3.000 espectadores. Para los vecinos de Torremolinos, este partido supone un acontecimiento histórico, ya que nunca antes se habían medido a un club de la tradición del Zaragoza.
El encuentro, que se disputará en fechas aún por confirmar, será una prueba de fuego para el Juventud, que deberá demostrar si su ascenso es fruto de la casualidad o de un proyecto sólido. Para el Zaragoza, en cambio, es una visita obligada para sumar puntos y no dejarse sorprender por un rival que ya ha avisado.
El partido, además, tendrá un aliciente extra para los aficionados malagueños, que podrán ver en acción a un equipo local en una categoría nacional frente a un histórico del fútbol español. La cita promete emociones fuertes en un estadio pequeño pero con gran ambiente.

