El juzgado número 3 de Torremolinos remite a la Audiencia de Málaga la causa contra Marco, acusado de asesinar a Sibora en 2014 y ocultar su cuerpo en una vivienda de El Calvario, donde fue hallado nueve años después.
La causa por la muerte de Sibora, la joven desaparecida en 2014 cuyo cuerpo fue localizado emparedado nueve años después en una vivienda de Torremolinos, ya está en manos de la Audiencia de Málaga. El juzgado número 3 de Torremolinos ha remitido el caso al tribunal provincial, que deberá fijar la fecha del juicio con jurado, según ha confirmado Diario Sur a partir de fuentes judiciales.
El movimiento se produce después de que el pasado junio se celebrara en el juzgado una vista preliminar en la que la Fiscalía y la acusación particular, que representa a la familia de la víctima, pidieron la apertura de juicio oral contra el procesado. La jueza instructora acordó esa apertura en un auto en el que fijó los hechos justiciables y designó al Tribunal del Jurado como órgano competente para el enjuiciamiento.
Las acusaciones solicitan 22 años de prisión para Marco. La petición se desglosa en 20 años por un delito de asesinato en el ámbito de la violencia de género, con alevosía y la agravante de parentesco, y dos años más por un delito contra la integridad moral.
La defensa pide la absolución. De forma subsidiaria, sostiene que los hechos encajan en un delito de homicidio y en la ocultación posterior del cuerpo, y reclama penas mínimas al entender que concurren las atenuantes de confesión y de adicción a sustancias estupefacientes. En su escrito, el acusado «reconoce su intervención en el episodio que determinó el fallecimiento de Sibora y la ocultación del cuerpo», pero rechaza el resto de acusaciones y niega que actuara de forma planificada.
Según la versión de las acusaciones, el procesado conoció a Sibora en 2010 en la localidad italiana de Nettuno, cuando ella tenía casi 19 años. Ese mismo año la pareja se trasladó a España y se instaló en Torremolinos. Tras pasar por varios domicilios, la relación se interrumpió temporalmente a finales de 2013, aunque siguieron conviviendo en un inmueble de la zona de El Calvario que el acusado había alquilado y donde apareció el cadáver.
El escrito de acusación sitúa la muerte en algún momento de la semana del 7 al 14 de julio de 2014, cuando la víctima tenía 22 años. Siempre según esa versión, el investigado atacó a Sibora con un arma blanca y le asestó al menos cuatro puñaladas, tres de ellas por la espalda. Después, sostiene la acusación, escondió el cuerpo en un habitáculo construido en un hueco de la segunda planta abuhardillada del ático y, en los días y meses siguientes, difundió entre conocidos y familiares la idea de que ella se había marchado. El relato recoge que llegó a presentar una denuncia por desaparición.
«Llorando, diciendo que quería que Sibora volviera, que estaba enamorado, que se querían casar»
El caso se reactivó el 17 de mayo de 2023, cuando el investigado fue detenido como presunto autor de la muerte, también con arma blanca, de Paula, su pareja hasta ese momento. Ante los agentes de la Comisaría de Policía hizo unas manifestaciones espontáneas en las que señaló que Sibora se encontraba cerca, «enterrada en una pared». La investigación se retomó y el cadáver fue localizado en junio.
La defensa sostiene que los hechos se produjeron en el contexto de una discusión entre acusado y víctima, con tensión y confrontación física, y que las lesiones se generaron en un forcejeo con el arma blanca, negando que la acción fuera reflexiva, fría o preparada.
El mismo juzgado de Torremolinos instruyó la causa por el asesinato de Paula, por el que el acusado fue condenado a 24 años de prisión, una sentencia que está recurrida.
Con la causa ya en la Audiencia de Málaga, el siguiente paso es que la sala señale la fecha del juicio con jurado. Hasta entonces, el procesado mantiene su situación procesal y las acusaciones su petición de 22 años de cárcel.

