Cada sábado, la Plaza de Toros de Marbella acoge un mercadillo con 120 puestos donde se pueden encontrar antigüedades, artesanía, moda y alimentación a precios reducidos. El rastro atrae a visitantes de toda la provincia.
La Plaza de Toros de Marbella se convierte cada sábado en el epicentro de las compras con gangas. Desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde, 120 puestos ofrecen desde antigüedades hasta ropa de nueva colección, pasando por cerámica, decoración y productos frescos. El mercadillo, ubicado en una de las zonas más exclusivas de la Costa del Sol, Puerto Banús, se ha consolidado como un referente para vecinos y turistas que buscan calidad a bajo precio.
El rastro se despliega entre la avenida de Manolete y la avenida Pilar Calvo, justo al lado del coso taurino. Allí, los visitantes pueden recorrer una amplia variedad de artículos: artesanía, pinturas, menaje del hogar, flores, perfumería, bricolaje y artículos de segunda mano. La moda y los complementos son uno de los grandes atractivos, con ropa, calzado y bolsos de temporada a precios asequibles.
La oferta no se limita a objetos. Quienes acudan también pueden comprar fruta, verdura, frutos secos, encurtidos e incluso productos cárnicos como chorizos o morcillas. Esta variedad hace que el mercadillo sea un lugar de compra completo, donde se puede encontrar tanto un mueble antiguo como el almuerzo del día.
El rastro de los sábados de Puerto Banús se ha convertido en uno de los mercadillos más concurridos de la Costa del Sol. Su privilegiada ubicación, en pleno corazón de la milla de oro marbellí, y la diversidad de sus puestos atraen cada semana a decenas de personas llegadas de todos los rincones de la provincia de Málaga. Muchos repiten la visita como plan de fin de semana, combinando el paseo entre los puestos con un recorrido por el cercano puerto deportivo.
Para los amantes de las antigüedades, el mercadillo ofrece una oportunidad única de encontrar piezas singulares a precios reducidos. Muebles, lámparas, vajillas y objetos de colección se mezclan con la artesanía local, donde la cerámica y la pintura tienen un peso importante. Los coleccionistas y decoradores encuentran aquí un filón, ya que muchos puestos se renuevan cada semana.
El ambiente es animado y familiar. Los organizadores han logrado mantener un equilibrio entre la oferta de calidad y los precios populares, algo que los asistentes valoran especialmente en una zona como Puerto Banús, conocida por su lujo. El mercadillo demuestra que también es posible encontrar gangas en el entorno más exclusivo de la provincia.
El horario, de 9.00 a 14.00 horas, permite aprovechar la mañana del sábado para hacer las compras y después disfrutar del resto del día en Marbella. La cercanía a la playa y a los restaurantes de la zona convierte la visita en un plan completo. Además, el mercadillo está bien comunicado, con fácil acceso en coche y aparcamiento en las inmediaciones.
Desde el Ayuntamiento de Marbella, fuentes municipales destacan que el rastro contribuye a dinamizar el comercio local y a ofrecer una alternativa de ocio a residentes y turistas. No se trata solo de un espacio de venta, sino de un punto de encuentro que fomenta la economía circular y el consumo responsable, al dar una segunda vida a objetos y ropa.
Para quienes aún no lo conocen, el rastro de los sábados de Puerto Banús es una cita obligada si se busca algo diferente. La combinación de antigüedades, artesanía, moda y productos frescos lo convierte en un mercadillo único en la Costa del Sol. La próxima vez que tenga un sábado libre, ya sabe dónde ir para encontrar ese chollo que tanto busca.

