La modelo Evangelina Anderson viajó con su hija Lola a Marbella. Horas después, Martín Demichelis publicó una foto junto a sus hijas en la misma ciudad, alimentando rumores de reconciliación.
La modelo argentina Evangelina Anderson aterrizó en Marbella este fin de semana acompañada de su hija mayor, Lola Demichelis. Las imágenes que compartió en sus historias de Instagram desde el avión y luego en una terraza con vista al mar desataron especulaciones sobre un posible reencuentro con su expareja, el entrenador de fútbol Martín Demichelis.
Anderson, que reside habitualmente en Argentina, publicó una primera historia en la que aparecía en business class con auriculares y una remera de Prada, con el mensaje “Nos fuimossss” etiquetando a su hija. Minutos después, ya en tierra, mostró una copa de vino con la leyenda “Te extrañé”, sin mencionar destinatario.
La coincidencia geográfica no tardó en confirmarse. Esa misma tarde, Demichelis subió una foto al atardecer en la playa de Marbella junto a Lola y su otra hija, Emma. “Paseo y cena con mis niñas”, escribió el técnico, que reside en la ciudad desde que asumió como director técnico de un club local.
La pareja, separada desde finales de 2025, mantiene una relación cordial por sus hijas. Anderson ya había estado en Marbella en julio de 2025, cuando celebró su cumpleaños en la casa familiar que ambos comparten. En aquella ocasión, mostró en redes la vivienda con piscina y jardín, y destacó que Marbella es “mi casa, donde tengo todo”.
El reencuentro, aunque sin confirmación oficial de reconciliación, ha sido interpretado por seguidores y medios como una señal de acercamiento. Anderson no ha hecho declaraciones públicas sobre el motivo del viaje, pero fuentes cercanas indican que podría tratarse de una visita familiar para pasar tiempo juntos durante las vacaciones escolares.
La casa de Marbella, que la modelo mostró en julio pasado, es una propiedad blanca de dos plantas con grandes ventanales, piscina y vistas a las colinas. Allí, Anderson solía compartir momentos de tranquilidad con mate y lectura antes de que se levantara la familia. “Antes de que se levanten todos… mate, lectura y paz”, escribió entonces.
La geografía emocional de la pareja siempre ha tenido a Marbella como punto fijo. Demichelis, cuya carrera como entrenador lo ha llevado a México, Buenos Aires y Europa, mantiene la ciudad como residencia estable. Anderson lo definió así: “La vida de un entrenador de fútbol consta de vivir en donde nos lleve su profesión. Pero mi casa está en Marbella”.
Por ahora, ninguno de los dos ha confirmado si el reencuentro implica una vuelta atrás en su separación. Lo que sí está claro es que Marbella vuelve a ser el escenario de un capítulo más en la historia de la familia Demichelis-Anderson. La próxima semana, Demichelis tiene previsto viajar con su equipo para un partido fuera de casa, mientras que Anderson regresaría a Buenos Aires con las niñas.

