Un empleado de una frutería de Torremolinos fue detenido tras una persecución de una hora y más de 100 kilómetros que comenzó en Benalmádena y terminó en la calle Victoria de Málaga capital, tras arremeter contra varios vehículos.
El conductor de una furgoneta de reparto de frutería ha sido detenido después de protagonizar una persecución de más de 100 kilómetros que duró cerca de una hora, desde Benalmádena hasta el centro de Málaga capital. Los hechos ocurrieron la noche del jueves al viernes, sobre las tres de la madrugada, cuando el conductor hizo caso omiso a un control policial y emprendió una huida que puso en riesgo a otros usuarios de la vía.
Según fuentes policiales, los agentes dieron el alto a la furgoneta en Benalmádena, pero el conductor aceleró y comenzó un recorrido errático por distintos municipios de la Costa del Sol. Durante la fuga, llegó a circular por Benalmádena, se dirigió a Fuengirola, regresó a Benalmádena y luego tomó la autovía en dirección a Málaga capital.
Un recorrido de más de 100 kilómetros por la Costa del Sol
La persecución continuó sin que el conductor depusiera su actitud. Llegó a Rincón de la Victoria, donde dio media vuelta y regresó en sentido contrario, adentrándose por La Cala del Moral para volver hacia la capital. Su huida prosiguió por la barriada de El Palo y después por el Paseo de Sancha, hasta acceder al entorno del túnel de la Alcazaba.
Finalmente, los agentes consiguieron interceptar la furgoneta en la calle Victoria, en pleno centro de Málaga, poniendo fin a una persecución que se prolongó durante aproximadamente una hora. Durante la huida, el individuo llegó a arremeter contra varios vehículos, según las mismas fuentes.
Posible consumo de drogas al volante
El detenido trabaja en una frutería de Torremolinos y conducía la furgoneta de la empresa. Su fuga, según la versión policial, habría estado relacionada con un posible consumo de cocaína antes de ponerse al volante, por lo que pretendía evitar que los agentes le realizaran una prueba de detección de drogas. Este comportamiento temerario pudo haber tenido consecuencias graves para los vecinos y conductores de las localidades por las que pasó.
La persecución obligó a los agentes a seguir al vehículo a lo largo de varios municipios de la provincia, en un recorrido de más de 100 kilómetros que acabó cuando la furgoneta pudo ser interceptada en la calle Victoria. El detenido ha pasado a disposición judicial, mientras se investigan los daños causados a los vehículos arremetidos.
Este suceso recuerda la importancia de respetar los controles policiales y los riesgos de conducir bajo los efectos de las drogas. Los vecinos de las zonas afectadas respiraron aliviados al saber que la persecución terminó sin víctimas mortales, aunque varios vehículos resultaron dañados.

