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El desguace del Willow en Benalmádena se encarece: nuevo contrato por 313.000 euros

El Puerto Deportivo de Benalmádena licita el desguace del Willow, hundido desde 2019, por 313.000 euros. La operación requerirá hilo de diamante y buceadores.

Antonio GarridoAntonio Garrido··Actualizado: ·3 min de lectura

El Puerto Deportivo de Benalmádena aprueba un nuevo pliego para retirar los restos del Willow, hundido desde 2019. El coste asciende a 313.000 euros y la operación requerirá hilo de diamante y buceadores especializados.

El Willow, un antiguo barco de la Marina estadounidense que yace semihundido en el Puerto Deportivo de Benalmádena desde 2019, sigue dando guerra. El Consejo de Administración de la marina ha aprobado un nuevo pliego de condiciones para contratar las obras de desguace del casco, con un presupuesto base de 313.000 euros antes de impuestos. Una cifra que refleja la complejidad técnica de una operación que se ha ido retrasando y encareciendo con los años.

Una operación de alta complejidad técnica

Los informes técnicos señalan que será necesario utilizar hilo de diamante para cortar los restos del casco bajo el agua. Este sistema, similar al que se emplea en canteras, permitirá dividir la estructura en fragmentos manejables antes de su extracción. La intervención incluye también el uso de una grúa de gran tonelaje para elevar las piezas hasta el muelle anexo, donde se cortarán en trozos más pequeños para su traslado a una planta de residuos.

El presupuesto contempla además una partida para buceadores especializados, que se encargarán de evaluar el estado del casco, montar la maquinaria submarina y supervisar todo el proceso. No es un trabajo sencillo: el Willow mide unos 30 metros de eslora y su peso, sumado a la acumulación de sedimentos, complica cualquier maniobra.

El concejal del Puerto, José Luis Bergillos, ha reconocido que "la operación de desguace de la embarcación Willow está resultando más compleja de lo inicialmente previsto por las dimensiones del casco y su ubicación". Una declaración que contrasta con el optimismo inicial de 2020, cuando se anunció que el barco sería retirado "en cuestión de meses".

Un estorbo de lujo que lleva seis años en el agua

El Willow, que en su día fue un yate de lujo de la Marina estadounidense, se hundió parcialmente en el Puerto Deportivo de Benalmádena en 2019 tras una tormenta. Desde entonces, el casco permanece semihundido, ocupando 19 amarres que el puerto no puede explotar comercialmente. Para los navegantes y empresarios de la zona, el barco se ha convertido en un estorbo visual y económico. "Es una pena que un puerto tan bonito tenga este 'monumento' oxidado", comenta un patrón local que prefiere no dar su nombre.

La nueva licitación llega después de que en 2025 se iniciaran los primeros trabajos de retirada, que resultaron insuficientes. El anterior contrato, por valor de 180.000 euros, solo logró extraer parte del mobiliario y algunos elementos menores. Ahora, con un presupuesto casi duplicado, se espera que el desguace sea definitivo. El plazo estimado para completar la operación es de tres meses desde la adjudicación, aunque visto lo visto, nadie se atreve a dar fechas.

Para los vecinos de Benalmádena y los turistas que pasean por el puerto, la imagen del Willow es ya parte del paisaje. Pero el Ayuntamiento y la concesionaria del puerto quieren poner fin a esta historia. "Recuperaremos esos 19 atraques, que son necesarios para la actividad náutica y para ofrecer una mejor imagen del puerto", ha asegurado Bergillos.

Mientras tanto, el Willow sigue ahí, meciéndose entre las aguas del Mediterráneo, a la espera de que el hilo de diamante y los buceadores hagan su trabajo. Eso sí, con un coste que ya supera el medio millón de euros sumando los dos contratos. Quizás el próximo verano, los turistas ya no tengan que hacerse selfies con el barco fantasma de fondo.

Antonio Garrido

Escrito por

Antonio Garrido

Redactor

Ciencias Políticas por la Universidad de Málaga y asiduo de los plenos más largos. Malagueño de pura cepa, cafetero y con paciencia infinita para la burocracia; lleva años contando la política y la sociedad de la provincia.