El Ayuntamiento de Archidona ha dado nombre a dos vías situadas a ambos lados del acuartelamiento de la Guardia Civil en memoria de Francisco Montenegro Jiménez y Francisco Muriel Muñoz, agentes naturales del municipio fallecidos en atentados terroristas en los años ochenta.
Las calles que flanquean el cuartel de la Guardia Civil de Archidona llevan desde este viernes los nombres de Francisco Montenegro Jiménez y Francisco Muriel Muñoz, dos agentes nacidos en la localidad que murieron en atentados terroristas en la década de los ochenta. El Ayuntamiento aprobó la denominación como reconocimiento a su memoria, según publica Diario Sur.
El descubrimiento de las placas se celebró el pasado viernes dentro de los actos organizados por la festividad de la Virgen del Pilar. Al homenaje acudieron familiares de los dos guardias civiles, representantes institucionales y miembros del Cuerpo. La ubicación elegida, con las dos vías rodeando el acuartelamiento, busca vincular el recuerdo de los dos vecinos a la institución en la que desarrollaron su carrera profesional.
Antes de descubrir las placas, los familiares y el alcalde de Archidona, Juan Manuel Almohalla, realizaron una ofrenda floral ante el monolito inaugurado el pasado 18 de septiembre en homenaje a los veteranos de la Guardia Civil. El acto sirvió para unir el reconocimiento a quienes prestaron servicio en el Cuerpo con la memoria de los que perdieron la vida por la violencia terrorista.
Francisco Montenegro Jiménez fue asesinado el 4 de mayo de 1981 en Barcelona. Estaba realizando un servicio de vigilancia relacionado con estafetas de Correos y entidades bancarias cuando él y otro agente pararon en el bar La Parra. Dos integrantes de los GRAPO entraron en el establecimiento y dispararon contra ambos, que fallecieron en el lugar.
Cinco años después, el 28 de junio de 1986, Francisco Muriel Muñoz murió en un atentado de ETA en Zarautz. El agente, destinado en los Grupos Antiterroristas Rurales (GAR), participaba en un dispositivo de rastreo cuando un artefacto explosivo accionado a distancia estalló al paso del vehículo oficial en el que viajaba. La explosión causó su muerte y dejó heridos a otros seis guardias civiles.
Al acto asistieron el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga, Roberto Blanes González, y el comandante Salvador Jiménez Rodríguez, que acompañaron a los familiares y al regidor durante el descubrimiento de las nuevas denominaciones. La iniciativa forma parte de los actos que el municipio viene desarrollando estas semanas con motivo de la festividad de la patrona de la Guardia Civil. Tras el reconocimiento a los veteranos, Archidona incorpora ahora al callejero los nombres de dos de sus vecinos fallecidos en atentados terroristas.

