La Audiencia Nacional condena a cinco narcos que usaron una nave en Antequera para ocultar casi 700 kilos de hachís. Los polígonos industriales malagueños son considerados 'puntos calientes' del tráfico de drogas.
Una sentencia de la Audiencia Nacional ha puesto el foco sobre los polígonos industriales de la provincia de Málaga como enclaves estratégicos para el narcotráfico. El tribunal considera probado que una nave del polígono de Antequera fue utilizada para almacenar y preparar un alijo de 665,8 kilos de hachís antes de ser enviado a Galicia. La resolución, dictada por la Sección Tercera de la Sala de lo Penal, condena a cinco integrantes de una organización criminal dedicada al tráfico internacional de estupefacientes.
Los hechos se remontan a abril de 2020, cuando dos de los acusados acordaron lucrarse con la distribución de grandes cantidades de hachís. La infraestructura elegida para ocultar, preparar y cargar la droga fue una nave situada en la avenida del Romeral, en el polígono industrial de Antequera. Según los investigadores, este tipo de zonas empresariales ofrecen a las redes criminales una cobertura ideal para operar lejos de la presión policial que existe en la Costa del Sol.
La operación se precipitó cuando una furgoneta Mercedes Vito cargada con más de 665 kilos de hachís llegó a un descampado junto a la estación de servicio Shell, próxima a la ITV de Antequera. Allí se efectuó el intercambio entre varios miembros de la red. Posteriormente, el vehículo fue trasladado hasta la nave, donde la droga fue almacenada y preparada para su transporte hacia Galicia.
Horas más tarde, un camión articulado llegó al recinto y la mercancía fue introducida en el remolque utilizando una carretilla elevadora Toyota, mientras uno de los acusados supervisaba la operación. Los paquetes, envueltos al vacío, fueron ocultados entre palés de garrafas de aceite para dificultar su detección. Sin embargo, la Guardia Civil, que ya vigilaba la nave desde meses antes, logró interceptar el tráiler en un control rutinario en Bélmez (Córdoba). Allí descubrieron los 665,8 kilos de hachís ocultos en el semirremolque, cuyo valor de mercado alcanzaba los tres millones de euros.
La sentencia destaca que las investigaciones policiales ya habían detectado movimientos sospechosos en esa nave antes de la gran aprehensión. La Guardia Civil consideraba los polígonos industriales malagueños como “puntos calientes” del narcotráfico, una tesis que la Audiencia Nacional respalda en su resolución. El tribunal describe una compleja estructura criminal integrada por acusados asentados principalmente en Málaga, Pontevedra y Sevilla.
Para los vecinos de Antequera, esta sentencia supone un aldabonazo sobre la presencia del crimen organizado en su municipio. Aunque la nave intervenida está en una zona industrial, las autoridades recuerdan que estos enclaves son utilizados por las redes para almacenar y redistribuir droga hacia otros puntos de España y Europa. La condena a los cinco narcos, cuyas penas no han sido detalladas, refuerza la necesidad de mantener la vigilancia en estos polígonos.
La Audiencia Nacional también subraya que la trama comenzó a gestarse en abril de 2020, cuando dos de los sospechosos acordaron lucrarse con la distribución de hachís. La nave de Antequera se convirtió en el centro neurálgico de la operación, demostrando que el interior de la provincia no es ajeno al narcotráfico. La Guardia Civil sigue investigando posibles conexiones de la red con otras organizaciones, mientras que la sentencia sienta un precedente sobre el uso de polígonos industriales para actividades ilícitas.

