El Ayuntamiento de Coín ha decretado luto oficial y la bandera municipal ondeará a media asta este sábado por el fallecimiento de Juan Carlos Lomeña, exalcalde y figura clave del PSOE en la provincia de Málaga.
El Ayuntamiento de Coín ha confirmado el fallecimiento de Juan Carlos Lomeña Villalobos, exalcalde de la localidad y uno de los nombres más relevantes del socialismo malagueño de las últimas décadas. La noticia, comunicada por el actual regidor, Francisco Santos, ha sumido al municipio en el luto, que ha decretado duelo oficial para este sábado 25 de julio.
La bandera de Coín ondeará a media asta en la fachada del Consistorio durante toda la jornada en señal de respeto y recuerdo. Santos ha trasladado su pésame a la familia y allegados del fallecido, a quienes ha deseado "todo el afecto y cariño" en estos momentos.
Lomeña inició su trayectoria política en 1987, cuando fue elegido concejal en el Ayuntamiento de Coín. Desde ese cargo compaginó su labor municipal con la de diputado provincial en la Diputación de Málaga, donde asumió el Área de Servicios Sociales hasta 1991.
Su carrera dio un salto nacional al obtener un escaño en el Congreso de los Diputados por Málaga, donde permaneció hasta 1993. Ese mismo año regresó a Coín para convertirse en alcalde, cargo que ejerció durante una legislatura. Entre 1995 y 1999 volvió a la Diputación provincial, esta vez como portavoz del Grupo Socialista.
Posteriormente, fue delegado provincial de la Consejería de Empleo en Málaga, uno de sus últimos cargos públicos de relevancia. Su trayectoria, que abarcó más de tres décadas, le convirtió en un referente del PSOE en la provincia, especialmente en el Valle del Guadalhorce.
El sepelio tendrá lugar en el tanatorio-cementerio de Parcemasa, en Málaga capital. La misa funeral en su memoria se celebrará este sábado a las 19:30 horas, según ha informado el Consistorio coinero.
La figura de Lomeña ha sido recordada por compañeros de partido y adversarios políticos como la de un hombre dialogante y entregado a su municipio. Su muerte deja un vacío en la política local, donde su nombre sigue siendo sinónimo de gestión y servicio público.

