Un avión que salió del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol hacia Stuttgart tuvo que volver este sábado por un posible fallo en el tren de aterrizaje. La tripulación activó el código Pan-Pan y aterrizó sin incidentes en la pista 12.
El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol vivió este sábado una situación de urgencia con un vuelo que tuvo que regresar poco después de despegar. El avión, con destino a Stuttgart (Alemania), notificó un posible problema en el tren de aterrizaje y solicitó volver al aeródromo.
La tripulación activó el código Pan-Pan, una señal internacional de radio que indica urgencia pero no peligro inminente, a diferencia del código Mayday, reservado para situaciones críticas. Con esta llamada, el avión pedía prioridad y asistencia para aterrizar.
Según ha relatado la cuenta oficial de Controladores Aéreos en la red social X, la torre de control reservó la pista 12 exclusivamente para el aterrizaje del avión afectado y redirigió el resto del tráfico a la pista 13.
«Así, en caso de bloqueo de pista, el aeropuerto puede operar despegues y aterrizajes por la misma pista 13. Mientras operamos con pista única 13 debemos espaciar más el tráfico de llegada por medio de esperas», explican desde Controladores Aéreos.
La maniobra permitió que el avión aterrizara sin incidencias y liberara la pista rápidamente. Tras la revisión de la pista y confirmar que todo estaba en orden, el aeropuerto volvió a la configuración sur con las dos pistas operativas, según añaden los controladores.
«Cuando la tripulación está lista les posicionamos para aproximación directa a pista 12, aterrizando y librando pista sin incidencias. Enseguida se realiza la revisión de pista y, con todo OK, volvemos a la configuración sur con dos pistas operativas», concluyen.
El incidente no ha provocado heridos ni daños materiales, y la operativa del aeropuerto se restableció con normalidad tras la revisión. Los pasajeros del vuelo afectado tuvieron que esperar a que se resolviera la incidencia antes de continuar su viaje.
Este tipo de avisos son habituales en la aviación comercial y se activan cuando la tripulación detecta una anomalía que requiere atención prioritaria, aunque no suponga un riesgo inmediato para la seguridad.


