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Miguel Ríos y De la Torre, dos 'superabuelos' que reivindican la tercera edad activa en Málaga

Miguel Ríos y Francisco de la Torre participan en un homenaje a los mayores en el Museo de Málaga, reivindicando una tercera edad activa y alertando sobre la soledad no deseada.

Antonio GarridoAntonio Garrido· · 4 min de lectura

El cantante Miguel Ríos y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, participaron este domingo en un acto organizado por Misioneros de la Paz para reivindicar el papel activo de las personas mayores y alertar sobre la soledad no deseada.

El Museo de Málaga acogió este domingo un emotivo homenaje a las personas mayores organizado por Misioneros de la Paz con motivo del Día del Abuelo. El acto contó con la presencia del fundador de la ONG, el Padre Ángel; el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre; el periodista Luis del Olmo, que ejerció de pregonero; y el cantante Miguel Ríos como invitado especial.

Uno de los momentos más destacados de la jornada se vivió cuando Miguel Ríos interpretó el 'Himno a la Alegría' dedicado a todos los mayores presentes. La actuación sirvió para subrayar cómo, en plena tercera edad, se puede continuar manteniendo una trayectoria profesional plenamente activa y llena de vitalidad, demostrando que la experiencia es un grado y que la edad es relativa.

Los ejes centrales del encuentro fueron el valor del afecto, la transmisión intergeneracional de sabiduría y la urgencia de combatir el aislamiento en la vejez. Antes del inicio del acto, el Padre Ángel y el alcalde ofrecieron sus impresiones, coincidiendo en que la sociedad no puede relegar a los mayores al olvido y debe fortalecer el vínculo entre abuelos y jóvenes.

El Padre Ángel hizo una llamada directa a la empatía y al contacto humano cotidiano. Recordó que el cuidado material o el ingreso en un centro de residencia no sustituyen las necesidades afectivas. «Lo que quieren es que les quieras, que les beses, que les abraces, que les preguntes cómo se llaman», subrayó. Asimismo, resaltó la complicidad única entre abuelos y nietos e instó a los jóvenes a escuchar y valorar la experiencia de las generaciones sénior: «Cuando se muere un abuelo se muere casi un bosque, una ciudad. Un abuelo tiene tanta ciencia, sabiduría, coraje y cariño que hay que dejarle hablar y reconocerlo».

Por su parte, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ensalzó la contribución histórica de los mayores al progreso de la sociedad. Remarcó el papel fundamental que desempeñan los abuelos en la conciliación familiar cotidiana, complementando el trabajo de los padres gracias al tiempo del que disponen tras su jubilación. El regidor apeló también a la importancia de mantener una economía productiva que sostenga el sistema de bienestar social y elogió las iniciativas dirigidas a prestar apoyo a quienes viven solos, señalando que es fundamental ser proactivos en ofrecer un acompañamiento frente a la soledad no deseada.

Durante el encuentro hubo un momento de reconocimiento directo en el que se homenajeó a varias personas mayores asistentes, entregándoles un ramo de flores como símbolo de afecto y gratitud por su trayectoria vital. La presencia de hijos y nietos simbolizó ese lazo familiar que va de los más pequeños a los mayores. El propio Francisco de la Torre fue nombrado 'abuelo de honor' durante el acto.

El evento concluyó reafirmando que los mayores son una figura clave para inculcar valores como la fiabilidad, la confianza y el sentido de la responsabilidad. La celebración en Málaga se enmarca dentro de la trayectoria de Misioneros de la Paz, centrada en situar la dignidad de los mayores en el centro de la agenda social.

Entre las iniciativas más emblemáticas de la organización destaca el Teléfono Dorado, un servicio gratuito de escucha activa y acompañamiento para personas mayores que se sienten solas. La entidad también gestiona residencias y centros de día que priorizan la autonomía, el ocio y la interacción social, así como proyectos de alojamientos comunitarios para evitar la soledad compartiendo espacios de convivencia. A ello se suman campañas de concienciación y programas de voluntariado intergeneracional.

El acto en Málaga sirvió para visibilizar que la tercera edad puede ser una etapa activa y llena de vitalidad, y para recordar la importancia del afecto y la compañía en la vida de las personas mayores.

Antonio Garrido

Escrito por

Antonio Garrido

Redactor

Ciencias Políticas por la Universidad de Málaga y asiduo de los plenos más largos. Malagueño de pura cepa, cafetero y con paciencia infinita para la burocracia; lleva años contando la política y la sociedad de la provincia.