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Málaga suma una decena de caídas de ramas en un año y estudia las causas

La caída de una rama en Miraflores de los Ángeles, con dos heridas, una grave, reabre el debate. En el último año se han registrado una decena de desprendimientos en Málaga.

Álvaro Gómez Payo
Álvaro Gómez Payo
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La caída de una rama en Miraflores de los Ángeles con dos heridas, una grave, reabre el debate. El Ayuntamiento analiza las causas mientras los expertos apuntan al estrés térmico.

El sábado, una gran rama de eucalipto se desprendió en una plaza de Miraflores de los Ángeles y dejó a dos jóvenes heridas, una de ellas hospitalizada en estado grave. El suceso ha reabierto el análisis sobre la frecuencia de estos accidentes en Málaga, donde en el último año se han registrado una decena de desprendimientos de ramas y troncos, muchos sin un motivo aparente.

El Área de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento de Málaga investiga ahora las causas del desplome del eucalipto, que fue revisado en octubre y presentaba un riesgo bajo de caída por su aparente buen estado. La empresa Talher, encargada del mantenimiento de las zonas verdes de esa zona, no lo tenía entre sus prioridades de actuación.

Los técnicos apuntan al estrés térmico y la carga de humedad como posibles desencadenantes. La joven herida, que sigue ingresada, podría ser operada en los próximos días.

No es un caso aislado. En julio del año pasado, una rama de pino cayó en la plaza de Miguel de los Reyes, en Lagunillas. Poco después, un árbol de gran porte se desplomó en la calle Juan Muñoz Herrera, en Puerta Blanca, y estuvo a punto de aplastar a un bebé de siete meses y a sus padres. Por ese incidente, el Ayuntamiento multó con 5.000 euros a la empresa Raga Medio Ambiente, adjudicataria del mantenimiento de las zonas verdes del distrito Carretera de Cádiz, al constatar que el árbol presentaba deficiencias mecánicas y patológicas previas.

En octubre, dos personas resultaron heridas por la caída de una rama en la calle Guadalbullón, en Palma-Palmilla. El ejemplar, un olmo situado en un talud, había sido revisado poco antes sin que se detectaran anomalías. En diciembre, un ficus de grandes dimensiones cayó en el paseo de Antonio Machado sin causar daños personales, aunque dos conductores tuvieron que maniobrar para esquivarlo. También en Huelin, un árbol de unos 15 metros se desplomó sobre un camión en la calle Tomás Echevarría, cerca del colegio Eduardo Ocón.

Enero fue especialmente trágico. Una joven marroquí de 31 años falleció en Torremolinos al caerle encima una palmera arrancada por el viento cuando se dirigía a la comisaría a recoger su tarjeta de residencia. En Marbella, la caída de una rama dañó dos vehículos y recordó la muerte de una vecina en marzo de 2025 por un suceso similar.

Los expertos consultados coinciden en que hay múltiples factores. Enrique Salvo, botánico y profesor de la Universidad de Málaga, advierte de que «hay mucho riesgo de que caigan más ramas» y compara: «Antes había más probabilidades de que te cayera un rayo antes que un árbol encima, ahora ya no». Salvo explica que las lluvias intensas seguidas de veranos muy calurosos hacen que los árboles desechen ramas que les desestabilizan, y que el calentamiento seca el suelo y reduce las raíces.

«Hay mucho riesgo de que caigan más ramas. Antes había más probabilidades de que te cayera un rayo antes que un árbol encima, ahora ya no».

Por su parte, Alberto Díaz, botánico y doctorando en la UMA, admite que las altas temperaturas son un factor «agravante», pero no determinante. Acaba de terminar una investigación que demuestra que estas roturas se deben a una suma de factores: cambios en los vientos y defectos mecánicos de los ejemplares. Díaz insiste en que faltan datos sobre la fatiga, grietas y fisuras de los árboles, y subraya que estos accidentes son «llamativos por lo extraordinario».

Málaga cuenta con unos 112.000 árboles en zonas públicas. El Ayuntamiento mantiene un servicio de revisión periódica, pero los últimos episodios plantean dudas sobre la eficacia de las inspecciones y la necesidad de reforzar la vigilancia ante fenómenos climáticos extremos.

Álvaro Gómez Payo

Escrito por

Álvaro Gómez Payo

Redactor

Ciencias Políticas por la Universidad de Málaga y asiduo de los plenos más largos. Malagueño de pura cepa, cafetero y con paciencia infinita para la burocracia; lleva años contando la política y la sociedad de la provincia.