La búsqueda de habitación en Málaga se ha convertido en una odisea para los universitarios que llegan de fuera. El precio medio ya alcanza los 450 euros y la demanda ha crecido un 17%.
Félix López, de 19 años, estudiará Derecho en la Universidad de Málaga (UMA) este curso, pero aún no tiene dónde vivir. Lleva meses buscando una habitación en la capital y se ha topado con anuncios como el de una habitación de 17 metros cuadrados en un piso compartido por cuatro estudiantes por 550 euros al mes, según publica Diario Sur.
«¿Quién puede permitirse algo así? ¿Cómo se supone que la gente va a vivir y estudiar en Málaga en estas condiciones?», se pregunta este joven, que reside en un municipio fronterizo con la provincia de Granada. Durante un tiempo barajó ir y venir cada día en coche, pero lo descartó: «Esta situación no es sostenible. Sigo esperando un milagro».
La vicerrectora de Igualdad y Política Social de la UMA, María José Berlanga, reconoce que el tema del alquiler les preocupa. Aunque la universidad no tiene problemas para cubrir sus plazas, ya no descarta que algunos alumnos que consiguen entrar en la carrera deseada acaben cediendo la plaza por no encontrar un piso asequible.
Según el portal Idealista, el precio medio de una habitación compartida en Málaga es de 450 euros al mes, frente a los 300 de Granada. La demanda de habitaciones ha crecido un 17% en el último año en la capital, cinco puntos por encima de la media nacional, y los precios han subido un 6%.
Desde el Consejo de Estudiantes alertan de que muchos alumnos necesitan dos trabajos a tiempo parcial para pagar el alquiler. «Apenas nos queda tiempo para los estudios», señalan.

