El Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria de Málaga ha activado las nuevas instalaciones de Otorrinolaringología, que amplían espacio para consultas y pruebas tras una remodelación que ha duplicado el número de profesionales.
El Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria de Málaga ha puesto en marcha la nueva área funcional de Otorrinolaringología después de una profunda remodelación estructural que arrancó a finales del año pasado. Los profesionales de la especialidad ya trabajan en estas dependencias desde finales de julio, aunque el verdadero ritmo de actividad se medirá en septiembre, cuando la demanda habitual regrese al centro.
El servicio atendió en 2025 a más de 40.000 pacientes, frente a los 30.000 que recibía antes de la pandemia. Ese incremento de 10.000 personas, un 33,3% más, ha sido el detonante de una intervención que también ha permitido ampliar la plantilla de seis a dieciséis especialistas en pocos años.
Las nuevas instalaciones incorporan un espacio de insonorización de alta fidelidad para audiometrías y una zona habilitada para técnicas quirúrgicas ambulatorias. La reforma se ha guiado por tres criterios: seguridad, fluidez y humanización del entorno asistencial.
La principal novedad organizativa son dos circuitos independientes: uno para la atención médica directa y otro específico para enfermería y pruebas. Esta separación busca garantizar la intimidad del paciente y lograr un entorno «notablemente más tranquilo y ordenado, idóneo para la realización de exámenes clínicos y procedimientos diagnósticos especializados», según el hospital.
«Esta reforma responde a una necesidad de adaptar la distribución de los espacios a la actividad asistencial real del servicio. La creación de circuitos diferenciados no solo optimiza el tránsito interno, sino que supone un salto cualitativo en la intimidad y en la experiencia global de los pacientes durante la atención».
Así lo explica Óscar Cazorla, jefe de servicio de Otorrinolaringología, quien destaca que el área de audiometrías cuenta con un aislamiento acústico «con parámetros muy superiores a la media convencional», pensado para pruebas de audición en pacientes con hipoacusia o candidatos a implantes cocleares.
La reforma incluye también una zona quirúrgica ambulatoria para procedimientos que no requieren quirófano convencional ni terapia intravenosa continua, lo que reduce tiempos de espera y permite un trato más personalizado. La unidad dispone además de un espacio diferenciado para curas complejas.
Antes de la apertura, el director gerente del complejo, Jesús Fernández Galán, supervisó las dependencias en una visita técnica con el equipo directivo, representantes de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y usuarios del servicio, cuyas aportaciones fueron recogidas para ajustar las soluciones arquitectónicas.
La actuación se enmarca en el plan de renovación de infraestructuras que el complejo hospitalario desarrolla en sus centros: el Clínico, el Marítimo de Torremolinos, el Hospital de Benalmádena, el Valle del Guadalhorce y el Centro de Especialidades San José Obrero. El objetivo, según el centro, es seguir ofreciendo «una asistencia sanitaria de máxima calidad, accesible, segura y centrada en las personas».
La nueva área de Otorrino ya está operativa para los pacientes derivados desde Atención Primaria y especialidades afines, con la previsión de que la actividad completa se consolide tras el verano.


