La dietista y nutricionista Blanca García-Orea Haro, con más de 1,8 millones de seguidores en Instagram, participa en el ciclo 'Ciencia y Salud' de Diario Sur y advierte de que la inflamación crónica de bajo grado es silenciosa y puede derivar en enfermedades graves.
La dietista y nutricionista Blanca García-Orea Haro, conocida en redes como @blancaNutri, ha advertido este martes en Málaga de que la inflamación crónica de bajo grado es un problema silencioso que puede pasar desapercibido durante años. Lo ha hecho durante su intervención en el ciclo 'Ciencia y Salud. Investigar para vivir', organizado por Diario Sur con el patrocinio de la Fundación Unicaja y la colaboración de la Fundación Centro de Investigación y Terapias Avanzadas del Cáncer (CITAC).
Ante una sala llena, García-Orea ha lanzado un mensaje directo: «Si no tienes tiempo de cuidarte, al final vas a tener que dedicarle tiempo a cuidar de tu enfermedad». La especialista en nutrición digestiva, hormonal y microbiota ha presentado su último libro, '5 semanas para desinflamarte. El método revolucionario que cambiará tus hábitos' (Grijalbo), el sexto de su carrera.
«La inflamación crónica de bajo grado es silente y puede llevar con nosotros días, meses, semanas y años; podemos vivir con ello, pero lo hacemos con peor calidad y síntomas como dolor de cabeza, dolores musculares, depresión, ansiedad, problemas digestivos, diarrea, estreñimiento o gases»
La nutricionista ha diferenciado esa inflamación crónica de estar hinchado, que es «una sensación subjetiva de me siento lleno» sin cambios en el perímetro abdominal, y de la inflamación aguda, necesaria para reparar una lesión. También ha subrayado que la acumulación de grasa abdominal es otra cosa distinta.
Preguntada por las medidas para frenar la inflamación, ha insistido en que se trata de un conjunto de hábitos: «La inflamación baja con un patrón de vida. Si hay que elegir entre alimentación, ejercicio y descansar bien, lo más importante es descansar bien; si no, todo lo demás va mal». En ese sentido, ha señalado que dormir mal condiciona las decisiones alimentarias del día siguiente y ha puesto el ejemplo de quien acude a una boda y al día siguiente, cansado, opta por hidratos de carbono y ultraprocesados.
Sobre el descanso, ha advertido de que las pantallas interfieren en la producción de melatonina: «La luz azul hace que se inhiba la melatonina; mucha gente se toma la pastilla viendo la televisión o el móvil y no puede ser». Su recomendación es dejar las pantallas una hora antes de dormir, usar luz cálida y leer un libro.
En cuanto a la alimentación, ha aconsejado desayunar salado o con suficiente proteína, entre 20 y 30 gramos, para evitar picos de glucosa. «Si rompo el ayuno después de tantas horas de no comer con algo dulce, tendré más picos de glucosa durante el día y voy a estar más inestable. Cuando aumenta la grasa abdominal es señal de glucosa descontrolada», ha explicado.
La nutricionista ha recordado que a partir de los 40 se pierde músculo de forma natural y ha recomendado ejercicios de fuerza y caminar al menos diez mil pasos al día. «Puedes hacer ejercicio 50 minutos al día y ser sedentaria el resto de la jornada», ha apuntado, antes de subrayar que subir escaleras, ir al supermercado o jugar con los hijos o nietos cuenta como actividad.
Respecto al ayuno intermitente, ha diferenciado el ayuno de doce horas, que considera fundamental y no un ayuno real sino un descanso nocturno, de otros de 14, 16 o 18 horas, más adecuados para quienes no pueden desayunar o cenar. «El objetivo del ayuno intermitente no es perder peso», ha aclarado. También ha desterrado el mito de comer cinco veces al día.
Sobre los suplementos, ha sido clara: «Lo primero es saber que los suplementos son un extra, no algo necesario». Ha indicado que la proteína en polvo, sin edulcorantes ni azúcares, puede ser útil si no se alcanza la cantidad diaria, que sitúa en 1,6 gramos por kilo de peso. «100 gramos de carne o pescado en crudo son 20 gramos de proteína; un huevo son seis gramos», ha detallado. Sobre la creatina, ha dicho que le parece «uno de los mejores suplementos» por su evidencia científica.
Por último, ha asegurado que hay mejores técnicas que pincharse con análogos del GLP-1, como Ozempic o Mounjaro, y ha aconsejado mantener una buena alimentación y no abandonar el ejercicio de fuerza.
La charla ha estado conducida por el redactor jefe de Diario Sur, Alberto Gómez, y ha contado con la intervención del director de Relaciones Institucionales de la Fundación Unicaja, Miguel Gil.



