Los trabajos en el segundo enterramiento del cementerio campillero localizan restos de 22 personas, seis de ellas ya exhumadas. El proyecto suma 119 víctimas recuperadas desde su inicio.
La segunda fosa común del cementerio de Campillos ha empezado a desvelar la magnitud de la represión en el municipio durante la Guerra Civil. Los primeros trabajos han localizado restos de 22 personas, de las que seis ya han sido exhumadas; las otras 16 quedarán protegidas bajo tierra hasta una nueva fase prevista para 2027.
Con estos resultados concluye la segunda campaña en las fosas campilleras. El grueso de los trabajos se centró en completar la primera fosa, donde se recuperaron 40 cuerpos más. Sumados a los 73 exhumados durante 2025 y a los seis extraídos ahora, son ya 119 las víctimas recuperadas desde el inicio del proyecto.
La primera fosa quedó cerrada con 113 cuerpos. El presupuesto de 40.000 euros de esta segunda intervención permitió avanzar sobre el enterramiento paralelo y realizar las primeras comprobaciones. Lo que comenzó con seis cuerpos identificados fue creciendo hasta sacar a la luz otros 16.
«Conforme hemos ido avanzando, el número ha ido incrementándose», explica María José Berlanga, profesora del Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Málaga y coordinadora del proyecto.
Estos últimos restos no serán extraídos por ahora. El equipo los dejará cubiertos y protegidos para que el cementerio continúe funcionando con normalidad hasta la renovación del convenio y el regreso de los investigadores.
Las primeras diferencias entre ambos enterramientos ya han aparecido. En la segunda fosa se ha detectado el uso de cal, algo no documentado en la primera, relacionado con la higiene y la reducción de olores. También se han hallado indicios de presencia femenina: han aparecido elementos de ajuar asociados a mujeres, un dato que deberá confirmarse con el estudio antropológico.
De los 46 cuerpos exhumados en esta segunda fase (40 en la primera fosa y seis en la segunda), 40 corresponden a hombres y cuatro a mujeres; en otros dos casos aún no se ha podido determinar el sexo.
El avance permite acotar el calendario. Berlanga considera que, por los resultados y la extensión de la segunda fosa, existen «muchas probabilidades» de que las labores terminen en 2027, siempre que se renueve el proyecto de la Junta de Andalucía y la Universidad de Málaga.
«Hay muchas probabilidades de que podamos finalizar aquí en Campillos en 2027», señala la coordinadora.
Junto a Berlanga, la coordinación corresponde a la historiadora Encarnación Barranquero. Esta semana han seguido los trabajos el alcalde, Daniel Gómez, y la concejala de Memoria Histórica, Tamara Garnica. En la excavación han participado estudiantes y voluntarios de la UMA, la Complutense de Madrid y la Universidad de Granada.
Para el alcalde, el número de víctimas recuperadas refleja la magnitud de la represión sufrida en el municipio. Gómez defiende que la investigación permitirá, al concluir, disponer de más información sobre lo ocurrido y avanzar en la restitución de la dignidad de las personas enterradas en estas fosas.

