Fátima Zahra, del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental, considera comprensible que crezca el número de personas con miedo a subir al tren tras los accidentes de Adamuz y Urda, ocurridos en poco tiempo.
Fátima Zahra, coordinadora del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED) del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental, considera comprensible que aumente el número de personas con miedo a subir al tren. Lo explica en una entrevista con Diario Sur, en la que analiza las consecuencias psicológicas de los accidentes ferroviarios de Adamuz y Urda, separados por un corto periodo de tiempo.
Según la psicóloga, la percepción de riesgo cae con fuerza cuando se suceden dos accidentes mortales en pocos meses, incluso entre personas que nunca han viajado en tren. Zahra explica que el impacto depende de la cercanía con el suceso y que el tiempo entre ambos siniestros pesa mucho, porque no ha habido margen para recuperarse del primero.
Sobre la diferencia entre miedo y fobia, la experta señala que el miedo sirve para protegernos de peligros reales, y que se convierte en fobia cuando resulta desmedido y empieza a interferir en la vida diaria. Añade que una fobia puede desencadenarse por un comentario, un olor o una sensación asociada al suceso, sin haberlo vivido de forma directa.
Zahra también se refiere a las declaraciones del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y del presidente de la Asociación de Agencias de Viajes, Sergio García, que afirmaron públicamente que, en este momento, no viajarían en tren. Según la psicóloga, quienes ocupan cargos públicos deben transmitir calma, no generalizar el peligro y remitirse a lo que digan los expertos, aunque también sientan miedo como cualquier ciudadano.
Ante un viaje próximo con dudas o temor, Zahra distingue dos casos. Si el miedo es manejable, recomienda ejercicios de respiración, herramientas de regulación emocional y recordar de forma consciente que el entorno es seguro, y anima a viajar. Si la persona prevé que sufrirá un ataque de pánico al entrar en el vagón, aconseja lo siguiente:
«Si una persona anticipa que al entrar en el vagón sufrirá un ataque de pánico, le aconsejo que no se fuerce en este momento»
En ese caso, la psicóloga propone dejar pasar un tiempo, entrenarse en la gestión emocional y adquirir herramientas antes de volver a subirse a un tren.




