Vecinos y comerciantes abarrotaron el salón de plenos y forzaron su suspensión tras el rechazo a debatir una moción urgente sobre la tasa. El alcalde no pudo explicar su postura ante los gritos.
La sesión plenaria del Ayuntamiento de Vélez-Málaga se levantó este lunes antes de tiempo, desbordada por la protesta de vecinos y comerciantes contra la nueva tasa de basura. El salón, prácticamente lleno, fue escenario de aplausos irónicos y gritos de «fuera, fuera» que impidieron continuar con el orden del día, según publica Diario Sur.
El detonante llegó en el apartado de asuntos urgentes, cuando no prosperó la petición de Andalucía Por Sí para incorporar al debate una propuesta sobre la paralización de los recibos. Su portavoz, José Pino, defendió la urgencia de la iniciativa, pero el equipo de gobierno se abstuvo y la moción no logró los apoyos necesarios para entrar en el orden del día, por lo que su contenido ni siquiera llegó a votarse.
«Después de la votación daré una explicación», señaló el alcalde, Jesús Lupiáñez, antes de que se votara la urgencia.
La decisión encendió a los asistentes, que comenzaron a recriminar a gritos a los responsables municipales. «Tiene muy poca vergüenza» o «tiene mucha cara» fueron algunas de las expresiones que se escucharon. Lupiáñez intentó ofrecer las explicaciones anunciadas, pero las continuas interrupciones se lo impidieron.
El alcalde pidió silencio en repetidas ocasiones y llegó a advertir: «Esto no es una asamblea». Sin embargo, las protestas continuaron y, ante la imposibilidad de restablecer el orden, decidió levantar la sesión definitivamente. Abandonó el salón entre gritos de «fuera, fuera», mientras varios concejales permanecían en sus asientos y algunos se acercaban a los vecinos para intentar rebajar la tensión.
La controversia por la tasa ya había generado movimientos políticos antes de la sesión. El Grupo Independiente Pro-Municipio de Torre del Mar (GIPMTM), socio del PP en el gobierno municipal, había planteado abordar la paralización de los recibos de actividades económicas. Además, el Ayuntamiento ha abierto una vía para revisar con el organismo provincial de recaudación las posibles incidencias en determinados casos.

