Un equipo internacional de arqueólogos malagueños, la Universidad de Málaga y el Politécnico de Turín ha recopilado más de 335 GB de datos multimodales en la Cueva de la Victoria para mejorar la navegación autónoma de robots en cuevas kársticas. El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria autorizó el acceso y uso de la cavidad.
La Cueva de la Victoria, en Rincón de la Victoria, ha sido el escenario de un estudio científico internacional para mejorar los algoritmos de localización y cartografía autónoma de robots en entornos subterráneos de alta complejidad. El proyecto, denominado CAVERS (Multimodal SLAM Data From a Natural Karstic Cave With Ground Truth Motion Capture), ha sido desarrollado por un equipo internacional de arqueólogos malagueños, investigadores de la Universidad de Málaga y del Politécnico de Turín.
Los trabajos en la cavidad han permitido recopilar un conjunto de datos multimodales de más de 335 GB, que contribuirán al desarrollo de sistemas de navegación de robots autónomos en cuevas kársticas naturales. Estos entornos se caracterizan por su oscuridad total, geometrías complejas, pasadizos estrechos y superficies húmedas reflectantes.
El estudio contó con la autorización del Ayuntamiento de Rincón de la Victoria para el acceso y uso de la Cueva de la Victoria, así como con la colaboración del Proyecto de actividad arqueológica en las cuevas de la Victoria e Higuerón Tesoro (Rincón de la Victoria, Málaga, España), centrado en las artes rupestres y sondeos geoarqueológicos.
Para llevar a cabo la investigación, el equipo empleó un rover terrestre con sensores y cámaras térmicas infrarrojas, cámaras de profundidad RGB-D y sensores inerciales, además de instalar un sistema de captura de movimiento en el interior de la cueva. La actividad arqueológica ha estado dirigida por María del Mar Espejo Herrerías, con la colaboración de Pedro Cantalejo Duarte y Pedro Cantalejo Espejo.
Los resultados se han recogido en un artículo científico publicado en una revista de alto impacto y se han puesto a disposición de la comunidad científica mediante repertorios de acceso libre.
«Este estudio vuelve a poner en valor a la Cueva de la Victoria como espacio de interés patrimonial para los estudios científicos»
La cavidad rinconera refuerza así su presencia en investigaciones internacionales sobre robótica y patrimonio.

