Gran Marbella Resort & Beach Club ha creado el puesto de hotel manager y ha nombrado a Mariola Carbajo, con más de 25 años de experiencia, para dirigir la operativa diaria del resort de lujo en Marbella.
Mariola Carbajo asumió el 29 de junio de 2026 el cargo de hotel manager de Gran Marbella Resort & Beach Club, un puesto de nueva creación que refuerza la estructura directiva del establecimiento. La ejecutiva, que ha trabajado en cadenas como The Ritz-Carlton y Jumeirah, será responsable de la dirección operativa del día a día del resort.
Carbajo acumula más de un cuarto de siglo de experiencia en la hotelería de lujo internacional. Su trayectoria incluye aperturas hoteleras y proyectos task force en destinos como Londres, Marbella, Dubái, Powerscourt (Irlanda) y Omán. Inició su carrera en Barcelona, en el Hotel Arts junto a The Ritz-Carlton, y luego pasó por St. Thomas (Caribe) y Milán, en el Hotel Bvlgari. Posteriormente, se incorporó a Jumeirah Hotels & Resorts en Mallorca, donde permaneció más de una década. Su último reto antes de este nombramiento fue en Marbella Club, contribuyendo a mantenerlo como referente del lujo en la Costa del Sol.
El resort, que abrió sus puertas en el verano de 2025, se posiciona como la máxima expresión del slow luxury andaluz, con instalaciones como Amù Beach Club y Champneys Spa. Con la incorporación de Carbajo, la dirección pretende afinar la experiencia del huésped y reforzar su presencia en el mercado internacional del lujo. La ejecutiva se suma a un equipo directivo que ya cuenta con Jeroen Nettekoven como director general y Lumy de María como directora de Ventas y Marketing. Nettekoven continuará al frente de la supervisión global, mientras que Carbajo se centrará en la gestión diaria del resort.
La apuesta por el talento es una constante en la estrategia de Gran Marbella Resort. Desde su apertura, el hotel ha buscado perfiles con dilatada experiencia en el segmento premium para consolidar su propuesta de valor. En un sector donde la competencia en la Costa del Sol es intensa, con establecimientos históricos como el Marbella Club o el Puente Romano, la creación de un puesto de hotel manager busca optimizar la operativa y elevar los estándares de servicio.
“Estoy muy ilusionada de incorporarme a Gran Marbella Resort & Beach Club en un momento tan apasionante de su evolución. La visión del resort, como máxima expresión del slow luxury andaluz, junto al gran equipo humano y un entorno excepcional, representan una oportunidad única para ofrecer una experiencia de lujo realmente diferencial”, afirma Mariola Carbajo.
Por su parte, Jeroen Nettekoven, director general, destaca: “Estamos encantados de dar la bienvenida a Mariola. Su amplia experiencia, su estilo de liderazgo y su profundo conocimiento de la operativa hotelera de lujo serán fundamentales para seguir perfeccionando la experiencia de nuestros huéspedes y reforzar el posicionamiento del resort en el mercado internacional del lujo”.
El nombramiento de Carbajo se produce en un contexto de crecimiento del turismo de lujo en la Costa del Sol, que ha visto aumentar la demanda de hoteles y resorts de alta gama en los últimos años. Según datos del sector, la ocupación de los establecimientos cinco estrellas en Marbella superó el 80% durante la temporada alta de 2025, lo que anima a las cadenas a invertir en nuevos perfiles directivos.
Gran Marbella Resort & Beach Club, gestionado por la firma Iconic Hotels & Resorts, cuenta con 200 habitaciones, varios restaurantes, un spa de 3.000 metros cuadrados y acceso directo a la playa. La propiedad se ha convertido en un imán para el cliente internacional, especialmente británico, alemán y estadounidense. Con la incorporación de Carbajo, el resort espera mejorar aún más su eficiencia operativa y la personalización del servicio, dos aspectos clave en el segmento del lujo.
La ejecutiva se incorpora de forma inmediata y ya ha comenzado a trabajar en la coordinación de los equipos de recepción, mantenimiento y alimentos y bebidas. Su prioridad, según fuentes del hotel, será garantizar que cada detalle de la estancia del huésped refleje el espíritu del slow luxury: calma, atención personalizada y conexión con el entorno.

