El Ayuntamiento de Antequera iniciará en breve la restauración integral de la Capilla Tribuna de la Cruz Blanca, una intervención de cuatro meses que podría sacar a la luz pinturas ocultas bajo las capas actuales.
La Capilla Tribuna de la Cruz Blanca de Antequera será sometida a una restauración integral que el Ayuntamiento comenzará próximamente y que se prolongará durante unos cuatro meses. Los trabajos, según publica Diario Sur, permitirán actuar sobre las superficies pintadas y sobre los elementos de ladrillo más deteriorados.
Las catas preliminares ya han detectado indicios de una posible decoración pictórica sobre cal bajo las capas superpuestas. El concejal de Cultura y Patrimonio Histórico, José Medina Galeote, explicó que será durante la restauración cuando pueda estudiarse su alcance y determinar qué posibilidades ofrece para recuperar la imagen histórica del monumento.
"Será durante la restauración cuando pueda estudiarse su alcance y determinar qué posibilidades ofrece para recuperar la imagen histórica del monumento"
Para desarrollar los trabajos será necesario instalar un andamio alrededor del conjunto, desde el que los especialistas podrán abordar de forma progresiva la recuperación de sus diferentes elementos. El proyecto contempla reparar y reponer las zonas deterioradas de ladrillo y trabajar sobre una fachada que constituye uno de los elementos más reconocibles de este punto de la ciudad.
El Ayuntamiento acometerá los trabajos íntegramente con recursos del Área de Patrimonio Histórico, tanto en personal especializado como en materiales y financiación. El alcalde, Manolo Barón, calificó la restauración como una actuación esperada y defendió la necesidad de intervenir sobre aquellos elementos patrimoniales que forman parte de la vida cotidiana de la ciudad.
La Capilla Tribuna de la Cruz Blanca forma parte del paisaje urbano antequerano desde el siglo XVIII. La documentación municipal sitúa su construcción en torno a 1774 y la atribuye probablemente al alarife Martín de Bogas. De estilo barroco muy tardío y carácter popular, está dedicada a la Virgen del Socorro y tuvo también una función vinculada a la religiosidad de la ciudad, como punto de parada dentro de la procesión del Viernes Santo.
El monumento se encuentra en la calle Cruz Blanca, en uno de los accesos al centro histórico y en un entorno próximo a las iglesias de la Santísima Trinidad y San Pedro. La intención municipal pasa por aprovechar la intervención no solo para garantizar su conservación, sino también para devolver protagonismo a una pieza integrada desde hace más de dos siglos en las calles de Antequera.

